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Polémica en Caspe. El Gobierno de Aragón ha ordenado el desalojo preventivo de un edificio por riesgo de derrumbe, pero los residentes se han negado a irse.

En un principio, la idea era evacuar el inmueble, de cinco plantas y situado en la calle Paseo Nuevo nº 8, de forma preventiva después del informe técnico emitido ayer por el arquitecto municipal, que advierte del peligro estructural.

La propia alcaldesa, Ana Jarque, había firmado este jueves el decreto que ordena el desalojo para garantizar la seguridad.

Exterior del edificio de Caspe. DGA

En el edificio vivían 57 personas, entre ellas 23 menores, de cinco nacionalidades.

El operativo, coordinado por el Gobierno de Aragón, ha contado con los siguientes cuerpos operativos movilizados: Policía Local de Caspe, Guardia Civil, agrupación de voluntarios de protección civil de la Comarca Bajo Aragón Caspe y Cruz Roja.

Otra de las estancias del edificio. DGA

La intención inicial era que las personas evacuadas fueran trasladadas al pabellón municipal 3 de Caspe. Para ello se estaban gestionando las medidas necesarias para garantizar las condiciones adecuadas durante la estancia temporal.

No obstante los residentes del bloque –personas de varias nacionalidades, incluidas familias con una veintena de menores de edad a su cargo– han decidido permanecer en sus pisos bajo su responsabilidad y han declinado abandonar el edificio.

El consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública en funciones, Roberto Bermúdez de Castro, se ha trasladado a Caspe a última hora de esta tarde.

"El edificio está en ruina inminente, los bajos están muy deteriorados por las últimas lluvias", comentaba la regidora.

En adelante, el Consistorio pasará a informar a los jueces de oficio y esperará a que dictaminen lo que tengan que decir.

Jarque ha reconocido estar preocupado y que este ha sido un golpe "fuerte" para las familias. "Sé que una se ha ido con unos conocidos, pero el resto están aquí", agregaba.