Pedro Sánchez ha redoblado este viernes su guerra contra los "tecnoligarcas". El presidente del Gobierno ha prometido desde Zaragoza que les va a "plantar cara" para que quiten "sus sucias manos de los móviles de nuestros chavales".
"Los amos del algoritmo podrán expandir sus bulos, pero no tienen el poder del voto. Quieren controlar los móviles porque quieren saber lo que leemos y vemos para controlar lo que votamos", ha dicho en el mitin de cierre de campaña del PSOE en Aragón.
En su opinión, el veto a los menores de 16 años que anunció él mismo desde Dubái es "de sentido común" y no tiene "nada" que ver con lo ideológico. Solo busca, ha asegurado Sánchez, proteger a los jóvenes "de manera extra" de la "zafiedad" de internet.
Para el dirigente socialista, la respuesta "cargada de odio y bulos" de Elon Musk, dueño de X, y Pavel Durov (Telegram) demuestra que "hay razones para seguir trabajando y dar respuesta".
"Les vamos a plantar cara y lo vamos a hacer con la fuerza de la democracia", incidía sin detenerse apenas en los temas que importan a los aragoneses.
También ve bastante sintomática la reacción "de la derecha y la ultraderecha" ante lo que él considera una respuesta "soberana y legal". "Bien defienden la soberanía nacional cuando les interesa. Qué fuertes son con los débiles y qué débiles con los fuertes", seguía.
En este sentido, ha cargado contra el PP por decir que esto no va con ellos y contra Vox por hincar la rodilla "diciendo sí a la voz del amo" del otro lado del Atlántico.
La 'gesta' que se propone Sánchez pasa por "liderar la batalla en Europa y en el mundo y no claudicar". "No queremos que nuestros jóvenes vivan en un mundo donde no hay ley, donde solo hay violencia y zafiedad", remarcaba.
En esto "y en otras muchas cosas" cree estar "en el lado correcto de la historia": "No nos equivoquemos, por mucho que griten y hagan aspavientos. Estaremos haciendo algo muy importante".
Burlas a Feijóo
Lo poco que ha hablado de Sánchez de Aragón ha sido para burlarse de las equivocaciones de Feijóo en Fribin, empresa a la que llamó 'Brifín' hasta en ocho ocasiones en una visita a sus instalaciones.
"Imaginaos a los trabajadores todos sentados... No sabrían qué hacer para no partirse de risa en la cara. El que no fue presidente porque no quiso no mete más la pata porque no puede. Si quieren espectáculo, con Feijóo tienen de sobra", decía en relación al cierre de campaña del PP con Los Meconios y Vito Quiles.
El líder socialista ha reivindicado la "política sana" de Pilar Alegría frente al PP de Azcón y a Vox. A este respecto, ha advertido de que este domingo "los votos del PP irán a la ultraderecha y los de la ultraderecha, al PP".
Más tiempo a Móstoles que a Teruel
Sánchez ha dedicado más tiempo a la polémica del alcalde de Móstoles que a hablar de Teruel o de cualquier otra provincia aragonesa.
Sobre el presunto caso de acoso sexual, ha asegurado sentir "estupor" por la respuesta de Núñez Feijóo y el PP madrileño por decir que era un caso fabricado.
"Se demuestra que no abrió ningún tipo de investigación sino que amparó estar con el acosador y no con la víctima", resaltaba.
A su juicio, lo que ocurre es que el presidente del PP no actúa ni exige la dimisión de la cúpula del PP madrileño porque "no quiere que le pase lo que a Pablo Casado". "Enfrente hay una oposición con un político que no es autónomo", añadía.
Pacto por la emergencia climática
Entre promesas de revalorizar las pensiones y el salario mínimo y llamadas a la movilización, Sánchez ha vuelto a recuperar el fallido pacto por la emergencia climática que propuso tras los gravísimos incendios de este verano.
"No solo debemos unirnos en la respuesta, desalojando cuando es necesario y reconstruyendo cuando toque. Tenemos que anticiparnos y adaptarnos a la realidad climática. Hay una necesidad imperiosa de tener un pacto de Estado frente a la emergencia que ponga recursos y manifieste la voluntad política de arrinconar a aquellos que niegan la ciencia y el futuro de la gente joven", afirmaba.
200 personas fuera
La organización socialista ha subestimado el poder de convocatoria del presidente del Gobierno. Hasta 200 personas han tenido que seguir su intervención desde el exterior del hotel Hiberus, donde han tenido que colocar sillas sobre la marcha.
"Es que este no era sitio para hacer un cierre de campaña", se oía a uno de los asistentes mientras de fondo sonaba 'El fin del mundo'. "¿Conoces a Jesucristo? Porque para que entre toda esa gente se necesita un milagro", decía otro al ver a todos los que esperaban fuera.
Esa no ha sido la única anécdota. Sánchez ha llegado más de media hora tarde al mitin, aunque tenía excusa, ya que por la mañana ha estado en las zonas del sur de España afectadas por las tormentas.
La propia Pilar Alegría era la encargada de pedir "paciencia" a un público que, pese a las esperas y la falta de espacio, ha respondido entregado.
