Pilar Alegría ha cerrado su campaña electoral cargando contra el candidato popular, Jorge Azcón, por su sed “de poder y de ambición” y por querer construir Aragón “desde el odio, la confrontación y la polarización”.
La socialista lo ha hecho desde el Hotel Hiberus de Zaragoza, acompañada del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, la vicepresidenta de la Diputación de Zaragoza, Teresa Ladero, y de cerca de 2.000 personas, muchas de las cuales han tenido que seguir el acto desde fuera de la sala.
Durante su intervención, una Pilar Alegría emocionada ha replicado su discurso de estas últimas semanas. La defensa de los servicios públicos, del medio rural y de la vivienda pública. También, acordándose de su adversario este domingo, el presidente Azcón, y llamando a la movilización.
En este aspecto, ha señalado que durante esta campaña se ha visto “la verdadera cara de Jorge Azcón”. “Está sediento de poder y de ambición. Tan sediento de poder que se ha bebido ese veneno del odio, de la infamia y la polarización. Sediento de poder para utilizar la mentira, la infamia y sabiendo que lo eran”, ha exclamado.
“Desde el primer momento quería una campaña electoral limpia y propositiva. Aragón no se merece menos, pero no todos han jugado con esas mismas cartas y no me he sorprendido. La ultraderecha, la derecha y especialmente el Partido Popular de Azcón ha hecho suya esa máxima del que puede hacer, que haga”, ha añadido.
Igualmente, ha reconocido que ha sido una cara que le ha decepcionado a ella y a los aragoneses. “Esa forma de hacer y entender política, esa forma de querer construir Aragón desde el odio, la confrontación y la polarización, no la quiero para mi tierra”, ha defendido.
Así pues, pide a los votantes que vean que Azcón se ha bebido esa “pócima de odio” y que quiere traer “una política extremista” que no ayuda y les ofrece la alternativa del PSOE.
“La única opción y la única papeleta capaz de formar un Gobierno de progreso, que quiere construir un nuevo Aragón con diálogo, concordia y respeto, frente a la derecha, es el PSOE”, ha reiterado con una papeleta en la mano y llamando a la movilización este 8 de febrero. “Nadie se puede quedar en casa. Cada voto que se quede es un regalo a las dos derechas”, ha añadido.
En esta misma línea, ha insistido en que el voto al Partido Socialista “da el poder” a los trabajadores y trabajadoras, a las mujeres que quieren sentirse seguras y libres, a los jóvenes que quieren encontrar una vivienda asequible, a los pensionistas, a los agricultores y ganaderos.
Una campaña especial
La exministra, que ha reconocido estar muy orgullosa por haber formado parte del Gobierno de Sánchez, ha repasado también su campaña electoral: “La he hecho estando al lado de la gente, es la única forma que entiendo, que sé y que quiero para gobernar. Para conocer sus anhelos hay que mirarles a los ojos, hacer una política de proximidad”.
De hecho, ha justificado que este viernes estaba “espesa”, porque en las últimas 24 horas ha hecho una “maratón”. “La campaña no ha terminado todavía, nos quedan horas y minutos, cuando yo acabe este mitin me voy a reunir con las trabajadoras que lo dedican todo para cuidarnos, las que nos cuidan en las residencias de mayores. Si soy presidenta voy a trabajar para mejorar su calidad de vida”, ha anunciado.
Además, tras repasar sus propuestas para mejorar la sanidad como reducir la lista de espera, para la educación o la vivienda, ha sido clara: “Voy a ser una presidenta a tiempo completo, es lo que se merecen los aragoneses y esta tierra”.
Por último, ha cerrado su discurso señalando que “el futuro no lo escribe nadie”, sino “cada uno de nosotros”. “Vamos a dar una clase de respeto y de democracia. Llenemos las urnas de puños y de rosas. Vamos a ganar compañeros”, ha gritado con euforia y levantando los aplausos de todo el público.
Alegría no se ha olvidado de mostrar su agradecimiento a todo el equipo de campaña, a los alcaldes socialistas, secretarios generales de las tres provincias, a los vecinos de su pueblo y, por supuesto, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Teresa Ladrero
Por su parte, la vicepresidenta de la Diputación Provincial de Zaragoza, Teresa Ladrero, ha defendido el socialismo como el motivo por el que la economía española sea un motor económico en Europa, pues el socialismo es el responsable de “haber subido el salario mínimo o de la reforma laboral”, mientras el PP tiene a miles de pensionistas “enfadados” por votar en contra de revalorizar sus pensiones.
Así pues, ha reconocido que los presidentes socialistas han hecho grande a Aragón y ha tenido un recuerdo especial para Javier Lambán. Pero, sobre todo, Ladrero ha puesto en valor la figura de Pilar Alegría y su campaña electoral: “No sé cómo Pilar ha llegado a tanto. Ha recorrido más territorio en esta campaña que el que ha recorrido Jorge Azcón en dos años y medio. Estoy muy orgullosa de ser aragonesa, de ser socialista y de estar en el equipo ganador el próximo domingo”.
Igualmente, Ladrero ha señalado el “fracaso de Azcón”, que “no ha hecho autocrítica” en campaña y ha convocado las elecciones “por capricho”. También ha criticado que el gobierno del PP y Vox ha sido “un bochorno para Aragón”.
La de Ejea de los Caballeros ha mencionado el Ebro y la idea de Vox del trasvase señalando que Azcón “va pisando huevos” en este tema. “El Ebro no se vende”, ha concretado, además de juzgar los recortes en educación y sanidad o que no hayan "sido capaces de atender a las personas que están sin hogar".
