Una lluvia de aplausos ha recibido Isabel Díaz Ayuso este sábado en Zaragoza. Un encuentro con jóvenes en la discoteca Kenbo ha reunido a más de 600 personas con una cálida bienvenida a la presidenta de la Comunidad de Madrid.
Ayuso, en su primer acto de este fin de semana en Zaragoza como muestra de apoyo a la candidatura de Jorge Azcón para las próximas elecciones autonómicas de Aragón, ha lanzado un mensaje de unidad frente a la "división ideológica" que ha traído Pedro Sánchez durante ocho años a España.
"Desde Madrid, que somos región capital de este reino, queremos recordaros que es mucho lo que tenemos que hacer y pelear, porque tenemos horas, días, semanas, un tiempo básico para que España no entre en un proceso de muy difícil retorno", ha comenzado su intervención la presidenta de Madrid.
Un discurso que ya desde el primer momento ha tenido referencias directas al gobierno socialista que lidera España, al que ha acusado de "dejar destrozada" una nación "aquellos que la odian, que viven de ella".
Unas palabras que han ido a decir que están creando un "caldo de populismo": "Han llevado a España a una España de bandos, que no es verdad y que nunca quiso serlo, para intentar sacar adelante un proyecto político", ha denunciado. Lo que, a su vez, ha tildado de "miserable".
Asimismo, ha comparado la situación actual bajo el mandato de Pedro Sánchez con la que viven en países latinoamericanos como Venezuela y Colombia o países del este de Europa.
"Siempre nos dicen lo mismo, háganos caso, venimos del futuro, porque saben exactamente que todo lo que nos está pasando en España les pasó a ellos cuando eran países y naciones de las más ricas de la tierra", ha transmitido.
No ha sido con lo único que ha llevado al paralelismo Ayuso, ya que ha señalado que el gobierno socialista "está buscando un ambiente que nuestros abuelos vivieron" donde se enfrenta "la izquierda y la derecha" para "que todas las golfadas que haga su gente siempre tengan una explicación".
En este sentido, la presidenta de Madrid ha querido señalar que desde la Moncloa buscan dividir a la sociedad: "Necesitan tener al pueblo abonado entre las subvenciones, la culpa del otro, el rico, del pobre, el propietario con el inquilino, el hombre con la mujer y lo más duro de todo, entre izquierdas y derechas".
Por ello, ha señalado que quien "tiene que ganar en las urnas es el que tenga razón, el que convenza más, no el que arrastre y el que intente retorcer las leyes, la verdad, a los jueces, los fiscales y se gaste el dinero de todos para decir que yo soy el que gestiona los presuntos buenos sentimientos y todos los demás son unos desahogados".
Unos mensajes que han levantado la simpatía de unos jóvenes entregados que han mostrado su apoyo a gritos de presidenta.
Para ellos les ha transmitido su preocupación por la herencia que se les deja de división dentro de la sociedad: "Ese populismo patético que ha reinado en naciones enteras, hoy lo alimenta el presidente del Gobierno al que le hago profundo responsable directo de la ruptura de los españoles".
Por lo que ha acusado a Pedro Sánchez de "querer poco" a España "que es capaz de partir en dos a sus hermanos".
En este sentido también ha sacado los colores al presidente de España ya que le ha recordado las "mentiras" que emitió cuando dijo que no iba a pactar con Bildu ni con Podemos. Así, ha denunciado que la Ley de Memoria Democrática que firmó con el partido vasco ha supuesto que "los españoles estuviéramos divididos entre bandos".
También se ha acordado de Cataluña, a la que ha acusado de que el "independentismo catalán está robando las ganas, la verdad y la historia española entera para que a través de esa corrupción se instalen en las instituciones".
"Los peores gestores"
El tema de la ideología ha reinado en su intervención. Así ha reclamado que "deje de ideologizar todo".
"Lo que quiero es que llegue el tren, que me dejen de ideologizar todo y que luego dejen siempre al frente de las instituciones a los peores gestores para que luego tengamos una España que se va a apagones, donde suceden atrocidades y solo se buscan las responsabilidades en torno a la ideología".
Así, ha defendido la marca España, a la que ha sacado pecho de que el "país ha tenido los mejores ingenieros, las mejores empresas, las mejores infraestructuras".
Por el contrario, ha denunciado que, a pesar de ello, "tenemos a los inútiles más grandes al frente de las infraestructuras": "Si teníamos a Koldo de asesor de Renfe".
"Cuando apartas a los técnicos, a los ingenieros buenos de todos los elementos de la vida para poner al activista, el pelota de tu partido, pasa lo que pasa después", ha acusado.
Por todo ello, a los jóvenes presentes ha reclamado que no se merecen "ni una herencia en división, ni una herencia en decadencia ni en desánimo, porque eso es lo menos español que hay".
"Hay que salir a comerse el mundo. Hay que salir a comerse la vida con sus dificultades, con sus momentos buenos, con sus momentos malos. Pero llevando cada uno las reglas de su vida, peleando con la dignidad de saber que sacamos nuestros proyectos y que no le estamos echando la culpa al egocentrismo resiliente con perspectiva de género, de la pancarta", ha aclamado.
A lo que ha añadido: "No hay derecho a que la herencia de los mayores se transforme y se caiga simplemente porque cuatro quieren quedarse en el poder eternamente a costa del sufrimiento de todos los demás".
Así, barriendo hacia Aragón, ha señalado que espera que "sea la siguiente comunidad que le dice a Pedro Sánchez a casa": "Aragón es ahora mismo la voz de España. Creemos en todos vosotros. Y en ti, el primero, presidente".
