“La gente cuando viene a nuestro pueblo disfruta de una experiencia más allá de lo que es gastronomía”, celebra orgulloso Teo Mira. Con su hermano Alfonso son la cara de una familia que lleva desde 2001 reuniendo a cocineros de toda España en el corazón de la provincia de Alicante. “Sentirse uno de su pueblo hace que se enriquezca también con las personas”, subraya.
Este miércoles vuelven a presentar con un acto multitudinario unas jornadas que se extenderán del 21 de febrero al 13 de noviembre con más de cuarenta chefs que acudirán a Aspe. “Crecer con la búsqueda de otros profesionales, traer la gastronomía tan rica y variada de nuestro país y conocemos gente que nos hace crecer”, resume Teo.
Es el fruto de "todo un año de trabajo” con el que reivindican “tradición, cultura y calidad". Así lo explica la presidenta de Apeha, María del Mar Valera, quien añade que en el Alfonso Mira Experience "cada plato cuenta una historia”.
Luis Ángel Ruiz, que se estrena como director del CDT de Alicante en esta presentación, recalca la voluntad de apertura del centro con este acto al que considera “uno de los más importantes de la provincia”. Valera recalca también esa posición porque “han reunido a los más destacados profesionales de la cocina al corazón de la provincia y mostrando la riqueza de nuestra cocina”.
“Esa inquietud por conocer y traer lo mejor de otros lugares es lo que nos ha hecho llegar a esos 24 años”, continúa Teo. “Estamos en un momento de cambio a velocidad increíble, pero hay algo que no tiene que cambiar: la identidad, el origen, la cultura de un pueblo, la gastronomía”, recalca.
En esos viajes, igual que se acercan a Aspe y que consumen en sus restaurantes y generan nuevos vínculos, los hermanos Teo y Alfonso también salen y viajan por España llevando los productos de la provincia de Alicante.
Con tantos años en marcha pueden presumir de datos que reflejan el éxito de una propuesta. “Más del 20 % de clientes vienen de fuera de la provincia y rozando el 10 % de fuera de la comunidad autónoma”, señala orgulloso Teo. Un impacto, que recuerda, se traduce también en hoteles llenos en esta comarca del interior.
“Las cosas importantes no se hacen con IA, se hacen con personas”, concluye Teo antes de que Alfonso se encargue de repasar el listado de las jornadas.
La primera de las citas es el 21 de febrero, en la que ejercen de anfitriones. El sábado siguiente, 28, presentan la fiesta de la matanza con despiece de cerdo de la que destacan que traerán un chuletero madurado entre 65 y 90 días, “que es un producto no tan visto”. Esta es una de las novedades gastronómicas que lanzan este año.
De ahí se salta a los días más intensos del 6 al 11 de marzo. Por ahí tendrán el día de la cocina navarra, el de la malagueña y la meseta en lo que respecta a la procedencia. Dos citas multitudinarias como la de fusión a veinte manos y la de las Estrellas y los Soles con 18 cocineros. El atún cerrará esta primera fase con el atún rojo con cocineros de Cádiz y Murcia.
A partir de ahí harán jornadas mensuales, con una en mayo, otra en junio y terminarán en noviembre con una reunión de cocineros especializados en la cocina del mar.
“Aparte de alimentarnos, una experiencia gastronómica va más allá de un plato: la sala, el servicio, una sonrisa, un saber hacer”, recuerda Teo. Y así lo hace porque recuerda que con este ya serán ocho años en los que valoran el trabajo de los sumilleres y de las escuelas que forman a las nuevas generaciones de profesionales de la cocina.
Gloria Navarro, del Patronato de Turismo Costa Blanca, menciona “el cariño y la ilusión” de “un proyecto que consigue vertebrar a la provincia”. Y así valora en particular que han conseguido que “en toda España se conozca Aspe”.
El alcalde de Aspe, Antonio Puerto, presume de esta iniciativa familiar que une a cuatro administraciones: “Muy orgulloso de una pasión que inculcáis y nos la creemos”. Una idea en la que profundiza porque “todos los equipos hacen que esto sea posible durante todo el año”. “Es un verdadero placer hacer feliz a la gente y en estos tiempos hay que reivindicar paz y felicidad”, concluye sobre una cita “que hace que por unos días Aspe sea epicentro de la gastronomía”.
