La NASA ha elegido hasta en cuatro ocasiones el trabajo de Jordi Coy como la imagen astronómica del día. Este fotógrafo de Elda siente que está ante "el reto de mi vida" con el eclipse solar de este 12 de agosto. Y tan clara como tiene lo que quiere conseguir este miércoles son los consejos para los aficionados que quieran seguir este espectáculo del cielo.
El éxito de ese día comienza mucho antes de pulsar el disparador, destaca a EL ESPAÑOL. "Lo primero ante todo es la planificación, ya seas observador, fotógrafo novato o profesional", advierte el experto. Según explica, el evento moverá a millones de personas, lo que implica carreteras saturadas y montes plagados, además del riesgo añadido de incendios en esas fechas.
Su primer consejo logístico es claro: "Saber dónde vamos, a qué hora vamos a ir e ir con antelación". Además, recomienda no salir "disparados" al terminar la totalidad, ya que las retenciones de tráfico serán masivas.
La seguridad es el punto innegociable de la experiencia. "Llevar las gafas es primordial", recalca Coy sobre la protección ocular, "nuestra intención siempre es mirar al sol y no nos queremos quedar un poco tocados de la vista". Esta precaución se extiende también al equipo técnico.
Si se utiliza una cámara réflex, es obligatorio un filtro solar que reste el 99,99 % de la luz. De lo contrario, la radiación es tan potente que "puede fundir el sensor de nuestra cámara y nos podemos quedar ya sin foto del momento".
Para quienes usen cámaras profesionales, el astrofotógrafo aconseja huir de los automatismos. "Debemos tener una base hecha previamente de la utilización de nuestra cámara, si la ponemos en automático, hará lo que quiera", explica. Recomienda realizar pruebas previas con el filtro puesto para ajustar los parámetros en modo manual.
Sin embargo, Coy lanza una recomendación sorprendente: dar prioridad al vídeo de la vivencia personal. Sugiere colocar un móvil o una cámara de acción detrás de nosotros para captar el eclipse al fondo y cómo actuamos en primer plano.
"Ese momento es el que te vas a quedar para ti, ese vídeo también graba las reacciones", confiesa con emoción. Según el experto, el sonido de los gritos o el llanto de la gente durante el momento en el que la luna cubre totalmente el sol es lo más valioso.
Finalmente, anima a aquellos que no tengan equipo profesional a usar el móvil durante el minuto y medio de totalidad. "Ese momento no necesitamos filtro", señala, recordando que si se pierde el enfoque en una cámara réflex durante la oscuridad, es muy difícil recuperarlo.
Para el hombre que ha visto su trabajo publicado en National Geographic y The Times, lo más importante es no perderse el fenómeno por estar pegado a un visor. "Ese momento que muestra esa situación, esos gritos, eso hay que llevárselo guardado", concluye.
