En el interior montañoso de la provincia de Alicante hay rutas que sorprenden por sus paisajes, pero pocas tienen el aura especial de la que discurre por Confrides, en plena sierra del interior alicantino.
Este recorrido circular que conecta El Comptador, el Pla de la Casa y la Penya del Corb se ha ganado entre muchos senderistas el calificativo de "mística", una experiencia en la que el paisaje y la altitud hacen que, en determinados días, el caminante tenga la sensación de caminar dentro de una nube.
La ruta recorre 10,3 kilómetros y acumula 637 metros de desnivel positivo, lo que la sitúa en un nivel de dificultad moderada.
No se trata de una excursión técnica, pero sí lo suficientemente exigente como para sentirse en plena montaña y disfrutar de uno de los entornos naturales más salvajes de la provincia.
Un recorrido circular
El itinerario comienza en la zona de El Comptador, un punto habitual de inicio para muchas rutas de senderismo del entorno.
Desde allí el camino se adentra progresivamente en la montaña por senderos bien marcados, atravesando pistas forestales y tramos de senda que serpentean entre rocas y vegetación mediterránea.
A medida que se gana altura aparecen los relieves más característicos de la zona, con crestas de roca caliza y panorámicas cada vez más abiertas sobre las montañas del interior de Alicante.
El Pla de la Casa
Uno de los lugares más emblemáticos del recorrido es el Pla de la Casa, una de las cimas más conocidas de esta parte de la sierra.
Este punto alcanza alrededor de 1.385 metros de altitud, lo que lo convierte en uno de los miradores naturales más espectaculares de la zona.
Aquí también se encuentra una antigua nevera o pozo de nieve, una construcción histórica que se utilizaba para almacenar nieve durante siglos y distribuir hielo a las poblaciones cercanas.
Desde la cima, en días despejados, se pueden contemplar amplias vistas de las montañas de la comarca e incluso parte del Mediterráneo en el horizonte.
Sensación de tocar las nubes
El recorrido continúa hacia otro punto destacado del itinerario: la Penya del Corb, una formación montañosa que supera los 1.200 metros de altitud y que domina el paisaje de la zona.
Es en este tramo elevado donde muchos senderistas experimentan la sensación que ha hecho famosa a la ruta. Cuando la niebla o las nubes bajas cubren la sierra, el camino queda envuelto en un paisaje casi irreal, en el que parece que el sendero atraviese el cielo.
Precisamente esa imagen es la que ha popularizado el creador de contenido de TikTok @domingueros.esp, quien describe el recorrido como una experiencia casi espiritual por la sensación de caminar entre nubes y montañas.
