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Los platos rápidos y fáciles siempre tienen un hueco en la cocina de cualquier hogar, sobre todo cuando además son saludables y nutritivos.
En un mundo en el que el tiempo apremia, encontrar recetas que se preparen en pocos minutos sin renunciar al sabor ni a los beneficios para la salud es clave. Una de esas opciones que conquistará el paladar de los alicantinos es el revuelto de judías verdes con jamón y huevo.
Con un simple bote de judías en conserva y unos pocos ingredientes más, es posible preparar una cena deliciosa en menos de cinco minutos.
Este plato destaca por su sencillez y equilibrio nutricional. Las judías verdes aportan fibra y vitaminas, el jamón añade un toque sabroso y el huevo es una fuente excelente de proteínas de alta calidad.
Además, es una receta muy versátil, que permite adaptarse a los gustos de cada persona añadiendo especias o acompañamientos al gusto.
Ingredientes
Para dos personas
- 1 bote de judías verdes en conserva
- 2 Huevos
- 80 g de jamón serrano en taquitos
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
Paso 1
Escurre las judías verdes y enjuágalas con agua para eliminar el exceso de sal.
Paso 2
Pela y pica el diente de ajo en trozos pequeños.
Paso 3
En una sartén, calienta el aceite de oliva a fuego medio y añade el ajo picado. Sofríelo unos segundos hasta que empiece a dorarse.
Paso 4
Agrega los taquitos de jamón y sofríe durante un minuto para que suelten su sabor.
Paso 5
Incorpora las judías verdes escurridas y rehoga todo junto durante dos minutos.
Paso 6
Bate los huevos en un cuenco con una pizca de sal y pimienta, y viértelos en la sartén.
Paso 7
Remueve con una espátula hasta que los huevos cuajen al punto deseado.
Paso 8
Sirve caliente y disfruta de una cena saludable y deliciosa.
Un plato completo
Además de ser una receta fácil y rápida, el revuelto de judías verdes con jamón y huevo es perfecto para quienes buscan mantener una alimentación equilibrada.
Las judías verdes son bajas en calorías y ricas en fibra, lo que favorece la digestión y aporta sensación de saciedad. El jamón y el huevo, por su parte, proporcionan proteínas esenciales para el mantenimiento de los músculos y la energía diaria.
Si esta receta te ha conquistado, hay otras opciones igual de sencillas y saludables que puedes probar en otra ocasión. Algunas alternativas rápidas y nutritivas son la ensalada templada de garbanzos con atún y pimientos, la tortilla de espinacas y queso o el salteado con pollo y champiñones.
La cocina saludable no tiene por qué ser complicada, y con ingredientes básicos se pueden lograr platos deliciosos y equilibrados en cuestión de minutos.