Alicante

Al fin llega el Día de Tosos los Santos y el momento de reunirse con toda la familia para pasar un día agradable. Si bien es cierto que los niños suelen preferir los días previos debido a todas las actividades organizadas para las festividades de Halloween, el 1 de noviembre sigue siendo un día de reencuentro y de tranquilidad, una ocasión perfecta para degustar los dulces más típicos de la provincia de Alicante en estas fechas. 

Los dulces tradicionales de este día festivo tienen la particularidad de gustar a muchos alicantinos y son perfectos para disfrutarlos en casa o un pícnic durante una excursión en alguna ruta de senderismo que ofrece la provincia de Alicante.

Los Huesos de Santo, junto con los buñuelos de viento, son los protagonistas de estas fiestas para los amantes del dulce. Unas delicias que se pueden adquirir en varias pastelerías de la ciudad o incluso elaborarse en casa.

¿Cuál es el origen de los huesos de santo?

Hechos de almendra, azúcar y yema de huevo, su elaboración coincide con la época de la recogida de la almendra, comprendida entre los meses de septiembre y octubre. La presencia morisca en el siglo XVI trajo a España varios ingredientes que se han utilizado mucho a lo largo de la historia y que ya son parte de nuestra dieta como lo son las almendras y la miel. De aquí que muchos dulces tipicos de nuestro país y más concretamente de la provincia de Alicante tengan como ingrediente principal la almendra, como el mazapán y el turrón.

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La receta de los Huesos de Santo empieza realmente a expandirse en el siglo XVII de la mano de la publicación de esta en el libro Arte de cocina. Pastelería, Vizcochería y Conservería de Francisco Martínez Montijo, Jefe de las cocinas reales de Felipe II.

La forma de palo y su característico color blanco se eligieron para recordar a los huesos humanos, en sintonía con el Día de Todos los Santos.

Los buñuelos de Viento

Otros dulces característicos de estas fechas en Alicante son los llamados buñuelos de viento. Estas delicias elaboradas con una masa frita encuentran su origen en la palabra "puñuelo", una elaboración de masa que los romanos amasaban con los puños, aunque algunos también creen que podría tener su origen en la palabra francesa "beignet".

Esta receta provendría de la época árabe en la península, concretamente, se cree que los buñuelos de viento tendrían su origen tras una iniciativa del rey de la época. En el año 1090, el rey sevillano Mohamed ben Abad Al Motamid cercó la fortaleza de la ciudad debido a una posible amenaza exterior. Tras ver cómo empezaban a escasear las provisiones dentro del pueblo y la leña para cocinar, el rey ordenó a un panadero llamado Abdelaziz ben Drisi el Jabazún elaborar alguna receta con los pocos ingredientes que disponía.

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El panadero, tras analizar los alimentos que quedaban en la ciudad, decidió preparar unas tortitas de masa a base de agua y harina. Acto seguido, subió sus creaciones al castillo para freírlas en unos calderos de aceite hirviendo y posteriormente las sirvió al rey. Así habrían nacido los buñuelos de viento, un dulce que con el paso del tiempo se ha expandido a toda España y es muy apreciado en la provincia de Alicante.

En la actualidad, los buñuelos de viento se siguen comercializando de la forma más tradicional con azúcar por encima, pero existen cada vez más variantes del dulce con rellenos de calabaza, de crema, de chocolate, e incluso salados con rellenos de bacalao o yuca, entre otros.

Dónde conseguirlos

Estos dulces se pueden adquirir en pastelerías destacadas de la ciudad como las pastelerías De Caramelo; Turrones Carbonells; La Gran Canaria o José María García Sin Gluten, entre otros. Aunque para los amantes del hecho en casa, también cabe la posibilidad de elaborarlos de forma muy sencilla.

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Para los Huesos de Santo, se necesitan:

Para el mazapán: 200 gramos de azúcar, 100 gramos agua y 150 gramos de almendra molida

Para el relleno de yema: 100 gramos de azúcar, 50 gramos de agua y 4 yemas de huevo.

En cuanto a los buñuelos de viento, se necesitan: 200 gramos de harina, 100 gramos de azúcar, 2 huevos, 25 gramos de mantequilla, medio sobre de levadura, la ralladura de un limón, una pizca de sal, medio vaso de vino blanco y aceite de oliva.