Alicante

El bailaor y coreógrafo, Manuel Liñán, (Granada, 1980) estará el próximo sábado, 21 de agosto, en el Festival Internacional de Artes Escénicas de Alicante (FRESCA!) con 'Vida!', un grito a la libertad de la transformación. El artista ha sido reconocido por su trabajo con algunos de los premios de danza más importantes, como el Premio Nacional de Danza en 2017 o el MAX de las artes escénicas (2009,2013 y 2017).

De pequeño, el artista se metía en un pequeño cuarto de su casa para bailar a escondidas. Recuerda ponerse la falda verde de su madre, adornarse el pelo con flores y maquillarse para bailar. Lo más duro era recogerlo todo después y salir por esa puerta al mundo real, en el que de alguna forma no terminaba de encajar. "Yo me reconocía realmente dentro de esa privacidad", afirma.

Por suerte, cuando Manuel les contó a sus padres que su sueño era dedicarse al flamenco, le apoyaron desde el primer momento. Y no solo eso, sino que junto a él recorrieron todos los pueblos de Andalucía para que el niño pudiera bailar

Manuel Liñán y su elenco de flamencas. MarcosGpunto

Liñán recuerda como al principio, cuando comenzó a interpretar flamenco, parte de la sociedad le ridiculizaba por llevar puesta una falda de cola. Por eso, Viva! tiene también ese componente reivindicativo, esa "pequeña carga dramática" (como él mismo la describe), ese sentimiento de rabia por tener que esconderse para bailar. 

En la década de los 90 no estaba muy bien visto que un niño se vistiera de flamenca para bailar, aunque Manuel confiesa que todavía hoy en día recibe en sus redes sociales algunos comentarios homófobos. "Lo más importante es que ya hay más conciencia y está más naturalizado que un hombre pueda bailar. La actuación está teniendo buena acogida y el público se emociona con nosotros", cuenta el bailaor. 

En su obra artística, Liñán propone la pluralidad del baile, las distintas formas y la singularidad de cada una de ellas. Vida! tiene como objetivo mostrar la diversidad de bailes y cada uno de los seis bailaores que lo acompañan en el escenario tiene una forma particular de moverse. "Vivimos ese travestismo con honestidad, independientemente de todo", explica el granadino. 

Como en todo espectáculo flamenco, el vestuario es muy importante. Manuel Liñán cuenta que su elección ha sido 50/50 porque el diseño del vestuario ha sido obra de Yaiza Pinillos. Las batas de cola no solo tenían que ser bonitas y llamar la atención del espectador, sino que también debían ser cómodas. "Partimos de unos diseños, pero también queríamos que los bailarines estuvieran a gusto con los trajes. Entonces, aportaron sus ideas. Lo importante es que ellos pudieran estar cómodos y fantasear".

 El nuevo proyecto de Liñán verá la luz el próximo mes de noviembre. 'Pie de Hierro' es el nombre de esta criatura con la que Liñán ha hecho un duelo todavía más personal. "Es un acto de inconformidad, pero también es un acto de amor. De como soportar a veces un peso familiar que nos impide seguir avanzando". El bailaor concluye la entrevista aclarando que se trata de una "carta de amor".

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