El último año en Orihuela Costa ha estado marcado por la violencia. Británicos e irlandeses pertenecientes a mafias y grupos criminales han dejado un rastro de sangre que suma dos asesinatos y otros tantos intentos de homicidio entre tiroteos y apuñalamientos.
Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, la costa de Orihuela se ha convertido en un nido de criminales internacionales que han quebrantado la tranquilidad en una zona conocida por sus playas y su hasta ahora pacífica comunidad multicultural.
La escalada de violencia en los últimos 12 meses incluye el asesinato de John George, un norirlandés de 37 años ejecutado a tiros; el apuñalamiento brutal en el cuello de otro norirlandés, testigo del crimen de George; un irlandés que salvó la vida tras ser tiroteado en la cabeza; un tiroteo que dejó a un inglés en la UCI; y otro británico muerto a balazos el pasado mes de diciembre.
Dos de estos ataques se produjeron en diciembre. El día 21 agentes de la Policía Local encontraron el cadáver de un británico de 29 años en la zona residencial de Lomas de Cabo Roig.
Diez días antes del asesinato, Sonny Redmond, un ciudadano británico de 32 años natural de Bootle (Liverpool), estaba sentado en su coche en el aparcamiento subterráneo de la misma zona residencial cuando le dispararon.
Entre 10 y 15 disparos perforaron el vehículo, alcanzando a Redmond en el brazo, la pierna y el pecho. Milagrosamente, salvó la vida.
El 13 de mayo de 2025, otro joven irlandés, de 21 años, fue hallado con un disparo en la cabeza cerca del centro comercial Zenia Boulevard. También sobrevivió tras permanecer en estado crítico en la UCI del Hospital de Torrevieja.
La Guardia Civil arrestó a dos hombres, uno de 45 años, considerado el autor material del disparo, que fue enviado a prisión sin fianza por homicidio en grado de tentativa; y otro de 27 años, acusado de encubrimiento.
El primer crimen de este oscuro año fue el de John George. El norirlandés, de 37 años, llegó a Orihuela Costa en diciembre de 2024 con la intención de pasar unos días con amigos.
El 14 de diciembre habló por última vez con su padre. Esa misma noche, tras cenar en un bar con Dan McMeekin, un criminal reincidente, George desapareció.
Su familia movilizó a decenas de personas en Irlanda del Norte para buscarlo, pero las autoridades españolas tardaron semanas en confirmar lo que todos temían.
El 7 de enero de 2025, el cadáver de George fue encontrado oculto entre limoneros en Rojales. Había sido desnudado, apuñalado en las piernas para inmovilizarlo y disparado dos veces, como informó este diario.
El autor, Jonny Smyth, de 27 años y también de Irlanda del Norte, huyó a Tailandia y posteriormente a Portugal junto a su esposa Madison, una modelo de OnlyFans de 20 años.
Fue arrestado el 25 de marzo en Braga y extraditado a España en abril. Un ciudadano checo de 32 años, Michal Maly, también fue detenido como cómplice, aunque quedó en libertad con medidas cautelares.
Meses después, el 15 de junio de 2025, sobre las 13:30 horas, Dan McMeekin, el norirlandés testigo del crimen de George, fue encontrado gravemente herido tras ser apuñalado con un cúter en el cuello en la calle Jalón de La Zenia. Finalmente logró recuperarse tras ser trasladado al hospital.
Cinco crímenes, dos de ellos concentrados en el último mes, que sitúan a Orihuela Costa como uno de los focos más activos de criminalidad de la provincia de cara a un largo 2026, que confirmará si se prolonga la violencia o si 2025 fue un año aislado del que pasar página.
