Alicante
Publicada

La flota pesquera española está en caída libre. Si en 1986 contaba con 22.000 buques, hoy son 8.430 aproximadamente los que salen a faenar a contracorriente de las restricciones de la Unión Europea (UE), el precio récord del combustible y la competencia desleal de Marruecos.

El deterioro del sector, que ha causado miles de puestos de trabajo perdidos, ha dejado sitio en el mar y en las lonjas a la flota y el pescado marroquí.

Las relaciones con el vecino del sur son asimétricas. El "socio fiable" del Gobierno ha sabido aprovechar la crisis actual del sector pesquero español, especialmente la flota del Mediterráneo, con el empleo de artes prohibidas, tamaños de malla mayores, límites de captura difusos y entradas ilegales a aguas territoriales españolas

La normativa europea restringe la actividad de los arrastreros a unos 130 días al año, abocando a los marineros al paro la mitad del año, mientras los buques de Marruecos y Argelia pueden seguir faenando sin restricción ni competencia.

En la Comunitat Valenciana, con 201 buques de arrastre, la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca ha alertado de que escenarios de reducción como el planteado a comienzos de 2026 pondrían en riesgo 85 millones de euros anuales y 4.000 empleos directos e indirectos.

Frente a esa exigencia, Marruecos, competidor directo en los caladeros del entorno de Alborán, no está sometido al reglamento europeo, pero forma parte desde 1956 de la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (CGPM), cuyas recomendaciones —tallas mínimas, algunas vedas, artes prohibidas— sí le son vinculantes.

Pero el régimen que más ha recortado la actividad de los pescadores valencianos —el que fija un número decreciente de días de mar en función del estado de una sola especie— es una normativa interna de la Unión Europea que no alcanza a la flota marroquí, señalan desde la Generalitat a este diario.

Con todo, en la disputa por el caladero Mediterráneo los 700 buques marroquíes y argelinos faenan como los 550 españoles, pero sin las mismas exigencias regulatorias.

En este sentido, el conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha asegurado que "no podemos pedir a nuestros pescadores un sacrificio como el que vienen haciendo desde 2019 mientras nuestros vecinos del Mediterráneo compiten en el mismo caladero sin las mismas reglas. Seguiremos exigiendo en Bruselas una normativa que proteja el recurso sin condenar a la desaparición a nuestra flota".

El Estudio socioeconómico del sector pesquero de la Comunidad Valenciana, realizado por el Instituto de Economía Internacional (IEI) de la Universidad de Alicante (UA), alertó del "futuro incierto" del sector pesquero de la Comunitat Valenciana a causa de las normativas europeas y concluye que "necesita ayuda para sobrevivir".

Crisis en la flota de Alicante

La provincia de Alicante alberga el epicentro de esta crisis, representando el 47 % de la flota valenciana. Los puertos de Santa Pola, La Vila, Dénia, Calp, Xàbia y Altea, testigos silenciosos de épocas más prósperas, registraron una reducción del 36,6 % en el número de buques desde 2006 hasta 2022, indica el informe.

José Antonio Díez, secretario de la Cofradía de Pescadores de Santa Pola, una de las más importantes del Mediterráneo español, lleva años denunciando que "las reglas del juego no son iguales para todos los países que compartimos el mar".

"Mientras que en España cada año se registra un mayor número de bajas definitivas de embarcaciones y disminuye el número de barcos activos, en los países del norte de África, principalmente Marruecos y Argelia, la flota pesquera ha aumentado un 300 % en los últimos años", compara.

Si bien reconoce la necesidad de proteger el medio marino, critica que la política pesquera europea se fundamenta de manera casi exclusiva en la sostenibilidad medioambiental, dejando de lado los pilares económico y social.

"Al restringir los días de faena a este nivel, los pescadores se ven obligados a ir al paro de forma obligatoria. Una vez agotada la prestación por desempleo, los trabajadores tienen que buscar empleo en tierra. Y una vez que vuelves a trabajar en tierra no vuelves", añade Díez.

Además de ver cómo se desinfla el número de pescadores a cuentagotas, tienen que ver con impotencia cómo al otro lado del Mediterráneo se usan artes prohibidas como redes a la deriva o la volanta, que se sueltan en el mar y capturan indiscriminadamente todo lo que encuentran a su paso.

"Dado que las especies marinas nacen, crían y se desplazan a lo largo del mar sin fronteras, la sobreexplotación en las zonas pesqueras del norte de África impide que el recurso se expanda hacia los caladeros españoles, mermando directamente las capturas locales", apunta.

El informe 'Cortinas de la muerte' de Environmental Justice Foundation reveló cómo las redes de deriva empleadas, que pueden medir decenas de kilómetros, quedan suspendidas verticalmente en la columna de agua y son arrastradas por las corrientes hasta las costas españolas. Y expone que en abril de 2024 se documentaron buques marroquíes faenando ilegalmente dentro de la Zona Económica Exclusiva de España.

Socio comercial



En medio de la crisis de Ceuta y las denuncias del sector pesquero, está previsto que la UE y Marruecos negocien el próximo otoño nuevos acuerdos sobre la situación de las aguas frente a las costas saharauis y también las nuevas plantaciones agrícolas en el Sahara.

El último protocolo del acuerdo de pesca entre la Unión Europea y Marruecos expiró en julio de 2023 y se encuentra suspendido tras las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que anularon los pactos por incluir las aguas del Sáhara Occidental sin el consentimiento de su pueblo.

Entre los productos más importados por España desde Marruecos durante 2025 destacan los moluscos, por valor de 622 millones de euros, según datos del Informe Anual 2025 de Comercio Exterior.

El campo y la pesca quedan ahora a la espera de un nuevo acuerdo con uno de sus socios más privilegiados, con la duda de si su futuro será utilizado como moneda de cambio respecto a otros frentes abiertos entre España y Marruecos.