Los propietarios que mantengan el precio del alquiler en sus viviendas podrán beneficiarse de incentivos fiscales del 100% en el IRPF.
Así lo confirma el Gobierno, que aprueba un nuevo Real Decreto-Ley con el objetivo de frenar las subidas de precios y aliviar la presión sobre el mercado del alquiler, una medida que tiene un impacto directo en provincias como Alicante.
La vivienda se consolida como una de las principales preocupaciones de los españoles en los últimos años.
El acceso a un hogar digno se complica especialmente para jóvenes y familias, en un contexto marcado por el encarecimiento sostenido de los precios y una oferta cada vez más limitada.
El alquiler, tradicionalmente la alternativa para quienes no podían acceder a la compra, deja de ser una opción asequible para muchos hogares.
En los últimos años, los precios suben con tal intensidad que algunas familias tienen dificultades para alquilar en solitario y se ven obligadas a compartir vivienda con desconocidos para poder llegar a fin de mes.
El precio sigue al alza
La situación no es ajena a la provincia de Alicante. Según datos de Idealista, el precio medio de la vivienda en alquiler se sitúa en 12,0 euros por metro cuadrado.
En diciembre de 2025, el coste del metro cuadrado registra un incremento del 9,9% respecto al mismo mes del año anterior, una evolución que tensiona aún más el mercado residencial.
Este aumento sostenido reduce las opciones disponibles para quienes buscan alquilar y complica la estabilidad de miles de contratos, especialmente en zonas urbanas y turísticas donde la demanda supera con creces a la oferta.
Incentivos fiscales
Ante este escenario, el Gobierno pone en marcha un sistema de incentivos fiscales dirigido a los propietarios que opten por no subir el alquiler al renovar o firmar nuevos contratos.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anuncia que estas medidas buscan "poner coto a la especulación en el mercado del alquiler y proteger a las familias de los abusos inmobiliarios", según afirman desde la Moncloa.
El objetivo es claro: fomentar la prórroga, renovación y firma de alquileres asequibles y estables, ampliando la oferta disponible y ofreciendo mayor seguridad tanto a inquilinos como a propietarios.
Desde el Gobierno subrayan que cada año cientos de miles de personas firman o renuevan contratos en un mercado "cada vez más voraz".
Control de los alquileres
El Real Decreto-Ley también aborda el uso fraudulento de los alquileres de temporada, una práctica que se extiende en muchas ciudades para esquivar la regulación del alquiler residencial.
Según afirman desde el Gobierno, esta modalidad se utiliza de forma especulativa, generando contratos inestables y subidas recurrentes de precios.
La nueva normativa protege a los inquilinos cuando exista voluntad de residencia habitual y extiende el control de precios a los contratos temporales en las zonas declaradas tensionadas, además de crear un régimen sancionador para quienes incumplan la regulación estatal.
Alquiler por habitaciones
Otra de las medidas clave se centra en el alquiler por habitaciones. El Ejecutivo ordena este mercado para impedir la fragmentación artificial de viviendas con el fin de eludir la normativa y aumentar las rentas.
En este sentido, se limita la renta total de las habitaciones al precio que tendría la vivienda completa en alquiler.
En las zonas tensionadas, estos contratos también quedan sujetos al control de rentas que contempla la Ley de Vivienda, una reivindicación histórica de las organizaciones vecinales y de defensa del derecho a la vivienda que el Gobierno incorpora ahora a la normativa estatal.
