Alicante
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La Comunidad Valenciana suma ya más de 385.000 autónomos, un pilar esencial de la economía española y motor del empleo local. Solo en la provincia de Alicante, 148.410 personas trabajan por cuenta propia, un colectivo que crece de forma sostenida pese a los desafíos económicos y administrativos que enfrenta.

Desde EL ESPAÑOL de Alicante hemos hablado con Alberto Ara Espasa, presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) de la Comunidad Valenciana y abogado, quien analiza la situación actual del autoempleo, la polémica sobre las cotizaciones y los retos que amenazan al sector.

Ara detalla que la Comunidad Valenciana se mantiene “de manera permanente entre las regiones que más autónomos genera en números absolutos”. El perfil medio, explica, es el de una persona de entre 45 y 55 años, reflejo de un fenómeno demográfico evidente: “A partir de los 50 o 52 años, las personas empiezan a ser un poco invisibles para el mercado laboral”.

Cifras en ascenso

El abogado destaca, sin embargo, una evolución positiva. En los últimos meses, el número de mujeres autónomas ha crecido un 2,5%, frente al 2,3% de los hombres, un signo de que el emprendimiento femenino gana terreno.

"El autoempleo permite hacer lo que te gusta y ofrece más conciliación. Aunque no garantiza ingresos fijos, diversifica el riesgo: un autónomo tiene muchos clientes, mientras que en una empresa el riesgo está concentrado en un solo sitio", explica.

Los sectores más vulnerables

En el plano económico, Ara señala a dos sectores especialmente afectados: el comercio y la agricultura. Ambos sufren, dice, la competencia desigual frente al comercio electrónico y las grandes cadenas.

"Son sectores más complejos y delicados", lamenta. "Resulta muy difícil luchar contra el modelo digital y las estructuras empresariales de gran escala que imponen precios y márgenes imposibles para el pequeño productor o comerciante".

Subida de cuotas

Uno de los puntos más controvertidos de los últimos meses ha sido la propuesta del Gobierno central de aumentar los tramos de cotización para los trabajadores por cuenta propia. Ara se muestra tajante: "Estamos absolutamente en contra".

Afirma que la presión de ATA "ha conseguido paralizar esta medida, que era absolutamente desproporcionada". Además, se muestra convencido de que "no se pondrá en funcionamiento, porque requeriría un Real Decreto que tendría que ser convalidado por el Congreso de los Diputados".

El presidente de ATA CV detalla que la nueva propuesta elimina toda progresividad: "En las tablas anteriores, el 25% pagaba más y el 75% pagaba lo mismo o un poco menos. Con la propuesta actual, pagan más todos. No hay distinción entre los de mayor o menor ingreso".

El sistema sí funciona

Preguntado sobre el sistema de cotización por ingresos reales, Ara considera que el modelo "en sí mismo es positivo". "La lógica del sistema es correcta, porque el nivel de cotización repercute en la jubilación, la enfermedad o la incapacidad", explica.

Lo que rechaza, subraya, es la subida indiscriminada de cuotas. “A mí me parece bien que se cotice por ingresos. Otra cosa es que aumenten las tablas de manera desproporcionada. El problema no es el sistema, sino las tablas que te imponen”, puntualiza.

Retos

Más allá de las cotizaciones, Ara identifica tres grandes obstáculos que frenan al autónomo valenciano.

El primero es la falta de apoyo administrativo. "No hablo de ayudas económicas, sino de eficacia. Un autónomo no puede esperar un año por una licencia de obras mientras sigue pagando un arrendamiento", advierte.

El segundo es la burocracia excesiva, que castiga a las pequeñas empresas. "El 95% del tejido empresarial son pymes y autónomos, y no pueden asumir tanta carga administrativa", sostiene.

El tercero, la inseguridad jurídica. "Vivimos una auténtica continencia legislativa. Cada poco tiempo surgen nuevas normas sin considerar a quienes tienen que aplicarlas", denuncia.

Por ello, desde ATA reclaman menos papeleo y más estabilidad normativa, algo que, según Ara, solo se conseguirá "con una verdadera colaboración público-privada".

"La continuidad de muchos negocios está en riesgo, sobre todo en sectores como la agricultura y el comercio. Es necesario facilitar ese relevo, no solo entre padres e hijos, sino entre generaciones, permitiendo que personas españolas o extranjeras puedan dar continuidad a los proyectos", concluye.