El Horneo Alicante afronta desde este viernes una de las semanas más importantes de su historia reciente. El conjunto alicantino será el anfitrión de la fase final de la Copa del Rey, que se disputará en el Centro de Tecnificación de Alicante. Y lo hará con la intención de disfrutar de una competición que reúne a algunos de los mejores equipos del balonmano español y que situará durante tres días a la ciudad en el epicentro de este deporte.
El equipo dirigido por Roi Sánchez debutará el viernes en los cuartos de final ante el Bada Huesca (20:45 horas), un rival al que conoce perfectamente después de haberse enfrentado el pasado domingo en la Liga Asobal.
Sin embargo, ni el precedente más reciente ni la condición de local han provocado exceso de confianza en un vestuario que lleva toda la semana repitiendo el mismo mensaje. Disfrutar sí, pero sin perder de vista la oportunidad que tiene delante.
La organización de la Copa supone un reconocimiento al crecimiento experimentado por el club alicantino durante los últimos años.
El Horneo Alicante tendrá la oportunidad de competir ante su afición en una cita reservada a la élite del balonmano nacional, una circunstancia que convierte el torneo en un acontecimiento especial para la ciudad y para una masa social que ha acompañado al equipo durante toda la temporada.
El mensaje lanzado este miércoles por el entrenador, en la jornada abierta a los medios de comunicación, fue claro desde el primer momento. La Copa debe convertirse en una experiencia para disfrutar.
El respaldo del público
"El objetivo es disfrutar y llegar lo más lejos posible", resumió Roi Sánchez durante su comparecencia, en la que recordó que el equipo llevaba meses esperando una cita marcada en rojo en el calendario.
El técnico gallego reconoció que jugar en casa puede convertirse en una ventaja, aunque también recordó que la condición de anfitrión genera una responsabilidad añadida.
El Centro de Tecnificación presentará un ambiente de gran ocasión y el club confía en que el respaldo de la grada pueda convertirse en un jugador más en los momentos decisivos.
El primer paso para prolongar la aventura pasa por superar a un Bada Huesca que llega a la competición tras consumar su descenso de categoría. Lejos de interpretar esta circunstancia como una ventaja, tanto el cuerpo técnico como los jugadores han advertido de la peligrosidad de un rival que afronta el torneo sin presión y con la intención de despedir la temporada con una sonrisa.
Roi Sánchez calificó al conjunto aragonés como un adversario "peligroso y complicado" y recordó que el hecho de haberle derrotado recientemente puede provocar una percepción equivocada de la dificultad real del encuentro.
En una línea similar se expresó el lateral argentino James Parker, una de las referencias ofensivas del equipo alicantino. El jugador alertó de que el Huesca llega a Alicante sin nada que perder y con el convencimiento de que la Copa representa una última oportunidad para rescatar algo positivo de una temporada amarga.
Oportunidad histórica
"Huesca no tiene nada que perder y la Copa es su última bala", señaló Parker, que destacó la calidad de una plantilla que, a su juicio, no refleja en la clasificación final el potencial que realmente posee.
Aunque el discurso el partido del viernes, resulta inevitable mirar de reojo al cuadro de la competición.
A nadie se le escapa que el Horneo Alicante se encuentra ante una oportunidad histórica. Como anfitrión, el equipo tiene ante sí la posibilidad de pelear por un título y de seguir alimentando un sueño que hace no demasiado tiempo parecía reservado para otros clubes con más tradición y recorrido.
Ilusión y prudencia
En caso de superar al Bada Huesca, el conjunto alicantino se enfrentaría en semifinales al vencedor del duelo entre Bidasoa Irún y Torrelavega, dos de los equipos más sólidos del panorama nacional y protagonistas de una rivalidad que ya se ha convertido en uno de los nuevos clásicos del balonmano español.
Sin embargo, nadie quiere adelantarse a los acontecimientos. Tanto Roi Sánchez como los jugadores han insistido en la necesidad de concentrar todos los esfuerzos en el compromiso de cuartos de final.
La Copa del Rey arranca para el Horneo Alicante entre ilusión, ambición y prudencia. El equipo ejercerá de anfitrión en el Centro de Tecnificación con el respaldo de su público y con la tranquilidad de haber completado una gran temporada.
Europa, a dos partidos
Desde el viernes tendrá la oportunidad de comprobar hasta dónde puede llegar. El discurso habla de disfrutar, pero la realidad es que el balonmano alicantino se encuentra ante una de esas ocasiones que aparecen muy pocas veces.
Y nadie quiere dejarla escapar, sobre todo cuando Europa, si todo va como debe en el otro lado del cuadro, está a solo dos partidos de distancia.
