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Matías Dituro ha vivido durante los últimos meses una montaña rusa de emociones en el Elche. Pasó de héroe a villano en apenas unas jornadas y ha recuperado sensaciones en el último mes. El argentino arrancó el curso con varios errores graves, ante el Racing de Santander y la Real Sociedad, que le colocaron en el punto de mira, aunque ha reconquistado la plena confianza del entorno tras lograr dejar su portería a cero en las dos últimas jornadas.

"Nunca había cometido tantos errores seguidos, pero la experiencia, a pesar de la edad, me ha servido de aprendizaje para saber que tengo fuerzas para seguir entrenando", reconoce el argentino, que no esconde que los resultados y las actuaciones individuales condicionan su estado de ánimo. "Estoy bien cuando los resultados acompañan y dejas la portería a cero, cuando puedes ayudar al equipo", explica.

Dituro tuvo que convivir con sus errores, asumir las críticas y encontrar la manera de recuperar la confianza sin dejarse arrastrar por una dinámica negativa. Como coartada a su rendimiento queda una pretemporada complicada, condicionada por un golpe en el primer amistoso que le fracturó dos costillas y le hizo llegar al primer partido contrarreloj y sin la preparación apropiada.

Durante la fase más oscura, el respaldo de su entorno tuvo un papel importante. "Recibí muchos mensajes bonitos y positivos de compañeros y de gente del club. Sentí apoyo real", desvela el argentino. También fue importante su entrenador, Martín Anselmi. El técnico argentino y su cuerpo técnico le transmitieron en todo momento su confianza. "Le agradezco las conversaciones profundas y sinceras y el respaldo que me dio en el terreno de juego", señala.

La recuperación ha coincidido con una mejoría en los resultados del Elche. El equipo ha sumado cinco puntos en sus tres últimos partidos y afronta el encuentro frente al Rayo Vallecano con mejores sensaciones. Sin embargo, Dituro sabe que todavía queda trabajo por delante. El conjunto ilicitano continúa en puestos de descenso y necesita convertir esa mejoría en victorias.

"Necesitamos conseguir un triunfo en el próximo partido", advierte el portero, que considera que el equipo ha sabido adaptarse a las circunstancias y entender mejor los distintos momentos de los encuentros.

En su discurso hay también espacio para Alejandro Iturbe, el compañero con el que se disputa la titularidad en la portería. Dituro habla de una competencia sana y describe una relación que va mucho más allá del trabajo diario. "Nos cambiamos juntos, compartimos mate, hablamos de la vida…", explica.

El argentino conoce bien lo que significa esperar una oportunidad y seguir entrenando cuando las cosas no salen como uno desea. Por eso valora especialmente la actitud de Iturbe, que la pasada temporada atravesó una situación complicada.

"El año pasado no estaba cómodo, pero no bajó los brazos y siguió entrenando. Me hace recordar a mí cuando era chico. No regala ningún día y, cuando le toque, lo va a hacer muy bien", afirma.

A sus 39 años, Dituro tampoco contempla la retirada. Admite que el cuerpo ya no responde igual que cuando tenía 20 años y que ahora convive con más dolores, pero asegura que conserva la ilusión. "Por mi cabeza es como si tuviera 30 años. Tengo energía, ganas, me gusta entrenar, me encantan las concentraciones y disfruto de las previas y los partidos", explica.

Ya ha comenzado a prepararse para el día en que deje de jugar y ha hecho el curso de entrenador, aunque reconoce que todavía no sabe qué hará cuando llegue ese momento. Por ahora, su prioridad sigue siendo competir y ayudar al Elche.