Ángel López cumple el sueño americano. Este panadero de Altea es uno de los mejores corredores verticales del mundo y esta madrugada ha conquistado su mayor reto: 'escalar' el emblemático Empire State Building de Nueva York.
Un reto mayúsculo en el que ha tenido que enfrentarse a 86 pisos y más de 1.576 escalones.
La carrera de este año marca el 48.º aniversario del evento, que convierte al calificado como "el edificio más famoso del mundo" en un recorrido hasta llegar a la mundialmente famosa plataforma de observación, el mirador del piso 86.
López ha competido junto a los mejores atletas del mundo en una prueba que forma parte del circuito Towerrunning Tour 2026 y que ha convertido rincones de la provincia, como sendas o edificios, en su espacio de entrenamiento para preparar la peculiar carrera en las alturas.
"Soy panadero; empiezo a las 4 de la mañana y termino sobre las 11. Este año el calor ha sido brutal y entrenar me resultaba supercomplicado, porque a las 11 de la mañana ya era imposible. Tenía que entrenar a última hora de la tarde, cenar enseguida e irme a dormir para poder madrugar", explica este panadero de profesión, quien poco a poco va haciéndose un nombre en este minoritario deporte.
Entre jornadas de horneado y jornadas, López empezó a diseñar una hoja de ruta para practicar su explosividad y resistencia, rasgos clave en estas rápidas carreras que gana quien registre el menor tiempo.
"Cuando a mitad de junio me confirmaron la plaza, junto a mi entrenador empezamos a diseñar los entrenos. He estado entrenando en el casco antiguo de Altea, que tiene 300 escalones. También entreno en un edificio de Benidorm de 40 plantas", explica.
"Y como la carrera dura entre 11 y 12 minutos, lo que más he utilizado es el Camí de Revoltes en la Sierra de Bernia", sostiene el atleta, quien aprovecha la verticalidad de la senda y "sus piedras como si fueran escalones" para hacer series de alta intensidad.
Corredores de rascacielos
La prueba se enmarca en el circuito Towerrunning Tour 2026. "Dentro del circuito hay muchas pruebas: algunas tienen puntuación de 120, otras de 80 y otras de 40. Se cogen las ocho mejores pruebas de cada atleta para hacer el ranking mundial y se van sumando los puntos. Actualmente me encuentro en el top 20 mundial", dice orgulloso.
Ser uno de los 20 mejores competidores del mundo en esta disciplina le ha permitido ser seleccionado entre el selecto grupo de deportistas que podrán participar en el evento.
Un premio a la constancia y que compensa la mala fortuna que hizo que no pudiera hacer el ascenso debido a la pandemia.
"Hace años tenía planificado hacer la torre antes de la pandemia, pero luego se paró la competición. Tenía planificado hacer algún edificio emblemático como es el Empire State. Es bastante especial; tenía muchas ganas", señala.
Para costearse los viajes alrededor de España y del mundo, el corredor cuenta con el valioso respaldo de patrocinadores y comercios locales cuyos nombres se han lucido en el icónico edificio estadounidense.
Retos de altura
Su objetivo a largo plazo es superar la barrera de los 100 pisos en un rascacielos y volver a solicitar plaza para la carrera Niesen en Suiza, considerada la más dura del mundo con 11.000 escalones y una hora de duración.
Tres días antes de competir en Nueva York, participó en la carrera Metropolitan de Barcelona (29 pisos en menos de 3 minutos) y ya tiene el foco en el siguiente gigante, esta vez por partida triple y en Londres.
Allí viajará el 10 de octubre para participar en un evento en el que tendrá que ascender tres torres en un solo día.
Pero su gran sueño es rebasar la barrera de los 100 pisos y correr la carrera Niesen en Suiza, la más dura del mundo con 11.000 escalones y una hora de duración.
