¿Y si se pudiera hacer una revolución desde la educación? Esta es la pregunta que se hace el Colegio Público de Hurchillo en Orihuela y a la cual cada año intentan encontrar respuestas.
El próximo 25 y 26 de septiembre de 2026, la pedanía de Hurchillo (Orihuela) acogerá el III Congreso Nacional de Educación "Darle la vuelta al calcetín".
Bajo el lema "Otra escuela es posible", esta cita busca replantear la realidad educativa actual partiendo de un principio claro: "no todo lo antiguo es malo, ni todo lo nuevo es bueno"
El encuentro, organizado por el C.P. Hurchillo junto a la Red de Centros Creativos e Innovadores y la UNESCO, nace del impulso de un centro público rural con la aspiración de aportar soluciones al diseño de la escuela del futuro con la mirada puesta en el año 2050.
"El sistema educativo afronta desajustes considerables que exigen mirar la enseñanza desde una nueva perspectiva", asegura sin tapujos a EL ESPAÑOL Joaquín Marzá, director del centro.
La tecnología como aliada
En un contexto marcado por la irrupción de la robótica y la inteligencia artificial, el congreso abordará estos avances como retos que "deben integrarse con sentido práctico dentro del aula". No obstante, Marzá advierte de que la digitalización no constituye la solución definitiva por sí sola: "La tecnología es una aliada, pero nunca el fin de la educación".
Como contrapunto al foco exclusivamente tecnológico, el programa prioriza el valor estratégico de la comprensión lectora.
Para profundizar en esta área, el evento contará con la participación de dos expertas en el ámbito de la literatura infantil y los cuentos. En total, el congreso reunirá a lo largo de la tarde del viernes y la mañana del sábado a seis ponentes de primera línea y a maestras y maestros procedentes de distintos puntos del país.
Guía irremplazable
Aunque la escuela del futuro requerirá mayores recursos materiales, infraestructuras renovadas y entornos innovadores, para el director del centro, el pilar fundamental seguirá siendo el equipo docente. Ante los resultados del último informe PISA que han instaurado un panorama negativo de la educación española, Marzá enfatiza que, en medio de todas las transformaciones necesarias, "la figura del maestro y la maestra como guía del aprendizaje es el único elemento irremplazable".
Por ello, el docente concluye que el verdadero cambio estructural debe comenzar por replantear cómo se selecciona y preparar a quienes se forman para ejercer la docencia.
