Marc Parejo, Víctor González y Joan Olivé son los tres padres en el musical Mamma Mia! que acaba de llegar a Alicante para pasar un mes en el teatro Principal. Tres actores que valoran esta nueva versión y la comparan con la película: "Es mucho más coherente que Donna tenga 40 años y la hija 20, que no 60".
En una intensa gira por España que durará dos años, y en la que pasarán por Valencia de abril a junio de este año, los tres intérpretes trasladan la química de su trabajo en los papeles que desencadenan la trama: ¿cuál de ellos es el padre de Sophie? Marc Parejo explica que la vida de gira es una maratón de resistencia. "Son muchos meses de maleta para arriba, maleta para abajo... obviamente esto cansa", concede.
Joan Olivé destaca el reto de mantener la frescura tras cientos de representaciones. "Llevo casi ochocientas funciones, con lo cual tengo que salir con la misma energía y alegría que el primer día", afirma. Y ahí recalca que el espectáculo ayuda porque es intrínsecamente divertido de realizar.
El humor que llevan al escenario lo mantienen incluso en el día del estreno en Alicante, la tercera ocasión en la que llega esta obra basada en las canciones de ABBA. Esta es una nueva producción que definen como exigente y sorprendente, en la que tienen siempre en mente que puede ser la primera vez para el espectador.
Los actores asumen sus papeles con humor en un montaje donde ellas lideran. Víctor González explica que, según contaba Stellan Skarsgard de la película original, sus personajes son los "bimbos" de la obra. "Somos los chicos guapos que vienen solo a pasearse", bromea el actor madrileño.
Marc Parejo coincide con esta visión cómica, aunque subraya el peso emocional de la historia. "Al final quien lleva el peso principal de la función es esta relación materno-filial de Donna y Sophie", señala, aceptando con una sonrisa que ellos son, efectivamente, los "bimbos" del musical.
Sin embargo, detrás de las risas hay un trabajo físico y mental agotador. Para Víctor González, lo más complicado no es la actuación en sí, sino la logística del teatro. "Lo más duro puede ser entrar a las 3:30 y salir casi a las 12 de la noche en los días de doblete", confiesa sobre las funciones de fin de semana.
Sobre su relación previa con la obra, los tres tienen historias distintas. Marc Parejo ya era un seguidor del género: "Antes de trabajar en el musical, yo era fan de este espectáculo. Estamos ya a un muy buen nivel en España".
Víctor González, en cambio, estuvo a punto de formar parte del elenco hace casi dos décadas, pero para el papel del veinteañero Sky, el novio de Sophie. "Hice esas audiciones en 2004... luego vi esta versión y me encantó, pero nunca me hubiera imaginado trabajar y menos como padre", admite.
¿Y la película?
Un punto de debate recurrente es la comparación con la película. Parejo es tajante sobre las diferencias escénicas: "Los que hayan visto la anterior producción se van a sorprender muchísimo porque en lo escenográfico es algo mucho más impresionante... se ha modernizado".
Curiosamente, el cine no fue su fuente de inspiración. "Yo no había visto la película antes de estrenar... la empecé a ver y me dormí", revela Víctor González con honestidad. Marc Parejo añade que verla no le aportaba nada nuevo porque ellos pertenecen a otra generación con una energía distinta.
Joan Olivé defiende que esta versión teatral es más coherente que el film protagonizado por Meryl Streep como Donna. "Se han respetado las edades del guion original. Me es mucho más coherente que Donna tenga 40 años y la hija 20, que no que tenga 60", argumenta sobre la lógica de los "errores" de juventud del personaje principal.
Pese al cansancio acumulado y las pruebas de sonido que arrancan desde temprano, la ilusión de estrenar en un nuevo escenario sigue intacta. "Da mucha ilusión estrenar en un teatro nuevo... eso te da mucha adrenalina", concluyen antes de salir a escena para una nueva función llena de éxitos de ABBA.
