Elche

El relato que tantas veces se ha escuchado en España, especialmente en Elche, pasa por recordar que fue "un muchachito" de campo el que descubrió, de manera fortuita, el busto ibérico el 4 de agosto de 1897 en la finca agrícola de La Alcudia. En un momento como el actual, en el que el Ayuntamiento y entes sociales de la localidad han participado en la noche de este viernes en la celebración del 124 aniversario del hallazgo tras suspenderse el acto en agosto por la pandemia, nos detenemos en la cuestionada versión oficial. 

Porque la Dama siempre ha estado en el candelero y ha generado controversia desde que fue expuesta en Francia tras comprarla Pierre Paris al propietario de la finca, el doctor Manuel Campello, al mes de la aparición, por 4.000 francos -unos 30 euros actuales- para el Museo del Louvre. Rápidamente se conocería como “la cabeza de Elche o busto español” y poco después como “Dama de Elche", la cual es una “denominación ambigua, ennoblecedora y exitosa que se generalizó en la Francia del siglo XIX para las representaciones femeninas de culturas o reminiscencias clásicas, señaló en 1997 la arqueóloga Carmen Aranegui, que ha vuelto recientemente sobre el tema en el libro 'La Dama de Elche: dónde, cuándo y por qué'.

Por su parte, Sonia Gutiérrez Lloret, catedrática de Arqueología de la Universidad de Alicante y autora de la investigación de 2017 "Memorias de una Dama. La Dama de Elche como 'lugar de Memoria'", donde ha analizado esta cuestión"Ha habido una construcción de un relato que se ha ido inclinando hacia lo romántico", explica a este medio la que fuera directora del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología y Patrimonio Histórico-INAPH, que recuerda a otros hallazgos, como el del arca con la imagen de la patrona de Elche, la Virgen de la Asunción, por parte del guardacostas Franscesc Cantó, como ha apuntado Marlenè Albert Llorca, antropóloga francesa en el libro 'La dame d'Elche, un destin singuliere'.

¿Quién encontró la Dama?

Para empezar, del supuesto autor del hallazgo, Manuel Campello  al que se conocía como Manolico -no guarda relación de parentes con el propietario del terreno, pese a tener los mismos apellidos y nombre- no era un niño como se dijo en su momento. Él mismo recordaría en 1959, cuando la pieza regresó durante dos semanas a Elche, que tenía 14 años cuando, entretenido con un pico en la finca agrícola de La Alcudia, dio con algo duro en el suelo. Así consta, por ejemplo, en la actualidad en la página oficial de Turismo del consistorio.

Manuel Campello, con una copia de la Dama en La Alcudia en los años 60. Cátedra Pedro Ibarra de la UMH.

Sin embargo, investigaciones recientes como la de Ana Ronda en su artículo 'Revisión de los testimonios y documentos sobre el lugar del hallazgo de la Dama de Elche' demuestran, con algo tan básico como su partida de nacimiento, que en realidad "no era tan niño" pues en realidad tenía 18 años. Independientemente de este desliz, la autora recuerda que existe otra versión anterior a la mencionada y escrita el 14 de agosto del año del descubrimiento por el historiador Pere Ibarra, tío la mujer del propietario de la finca. Aunque no se conoció hasta 20 años después, este "documentador minucioso" relató en un manuscrito que el hallazgo fortuito corrió a cargo del bracero Antonio Maciá y del capataz Antonio Galiano Sánchez. 

La pregunta que se hace esta arqueóloga es, ¿por qué se ha acabado aceptando hasta la actualidad la primera versión, la de Manolico? Una posible respuesta es que podría resumirse en porque así interesó "venderla" al franquismo y no ha interesado desmontar a la clase política -y a determinados estratos- que se ha sucedido en democracia. Porque, independientemente de quién lo descubriera, "lo realmente interesante en esta discusión es destacar que fue precisamente" el relato sobre Manuel Campello, "aquel que atribuía románticamente el nacimiento del símbolo a un muchachito el que acabó construyendo un relato oficial asumido por todos", señala en el documento. 

Hasta la actualidad, ya que así ha permanecido en la memoria colectiva y el nombre de Manuel Campello Esclapez es sinónimo de varios reconocimientos: luce en una pequeña calle del barrio del Toscar y fue designado Caballero de la Real Orden de Alfonso X el Sabio otorgado por el gobierno central. Entonces, ¿cuándo se introdujo este relato como el oficial? Sepa el lector que respondiendo a esta pregunta atenderemos a otra no menos relevante, ¿cuándo se construyó el discurso tan presente de que la Dama fue robada a los ilicitanos

El franquismo y el expolio

Sonia Gutiérrez Lloret recuerda que tuvo lugar dos años después del final de la Guerra Civil en un momento en el que el franquismo había forzado un canje con el debilitado gobierno del mariscal Pétain en Vichy para que devolviera a España importantes piezas, entre las que sobresalía la Dama, como medida propagandística del discurso nacional-catolicismo que se estaba construyendo.  

La Dama de Elche y, al fondo, la 'Inmaculada' de Murillo tras regresar de Francia. Archivo Martín Santos Yubero

Así, que ya en Madrid, el teórico de la Falange y del fascismo, Ernesto Giménez Caballero, encabezó una reivindicación hasta entonces no escuchada: "Si la Falange, gracias al triunfo español en nuestra guerra, tuvo su palabra para solicitar a Europa la reintegración patria de la 'Dama de Elche' desde el Museo del Louvre, en Paris, ahora tiene por misión evitar que esa imagen ibérica se encierre, mezcle, confunda y empolve en un arqueológico museo, por muy central y madrileño que sea (…)", se puede leer en uno de sus escritos. 

Porque, como recuerda esta investigadora, cabe recordar, y esto suele incomodar en Elche, que la ciudad, cuando se vendió al Louvre el busto, no tuvo ese "sentimiento de pérdida" del que se habla en las últimas décadas y aparece hasta en himnos locales. No hubo ninguna reacción popular a su salida, señala, salvo la del historiador Ibarra, quien lamentaría profundamente su rápida marcha al país galo. "Esto dice la historia y sin embargo la memoria insiste en el tópico de que 'desde el principio hubo un idilio popular con la Dama de Elche'", señala esta docente. "Es en una prueba más de la rapidez con que se construye, cristaliza y expresa la memoria colectiva, instrumentalizando consciente o inconscientemente el pasado", agrega. 

Por lo tanto, la reivindicación falangista de Caballero, "está en la base real del discurso esencialista que une a Elche con su Dama", Por primera vez “el pueblo de Elche” aparece como sujeto histórico que reclama “su” imagen ancestral para que ocupe su lugar “cósmico” junto a otros símbolos esenciales, insiste Gutiérrez Lloret en la investigación. 

El cambio de relato introducido por el franquismo culmino con la introducción de otros elementos para asociar a la Dama de Elche a los valores impuestos por el régimen -con el apoyo de la iglesia catolica-, como aparece en el conocido texto de José María Pemán: "Las mujeres iberas llevaban sobre la cabeza un aro de hierro que servía para echar sobre él un velo con el que a menudo se cubrían la cara. La misma Dama de Elche aparece con la cabeza y el cuello pudorosamente cubierto de paños. Parece que las primitivas mujeres españolas estaban nada más que esperando que se levantara la primera iglesia de Cristo, preparadas ya con sus tocas para asistir a la primera misa". El nuevo régimen había enterrado a la también conocida como 'Reina Mora'.

Icono feminista 

Pero los tiempos cambian, aunque la llegada de la democracia a España no apagó el dicurso nacido en el franquismo aunque eso sí, con cambios ideológicos pues, por ejemplo, fue el primer gobierno valenciano del Botànic, con socialistas y nacionalistas al frente, cuando se reconoció, en 2016, a la Dama, y cinco mujeres alicantinas -de carne y hueso- como defensoras de la igualdad con motivo del Día de la Mujer

El alcalde de Elche, Carlos González, junto con la 'Dama de Elche viviente' en el acto de conmemoración del hallazgo en 2019 cuando se prometió su regreso a Elche. Ayuntamiento de Elche

Por último, sigue igual de encendida la llama reivindicativa de su regreso, transformada en sempiterna promesa de los principales partidos que quieren reproducir el éxito de 2006, cuando vino seis meses bajo el gobierno de Zapatero. El equipo de Gobierno local de PSOE y Compromís ha trabajado para que el año que viene, coincidiendo con el 125 aniversario del hallazgo, vuelva de nuevo a la que fue su casa. La última palabra, como marca la tradición, será política... y propagandística

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