Alicante

"El hogar alicantino estuvo siempre abierto a todo caminante. Hoy, está de fiesta". Así arrancaba Festa, una revista que en junio de 1936 impulsó el entonces presidente de la Comisión Gestora de "les Fogueres de San Chuan", Ángel Pascual Devesa. Revisar aquel trabajo es descubrir un listado de intelectuales en la llamada edad de plata de Alicante que se implicaron por amistad con Devesa en lo que entonces era una reciente celebración del fuego.

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A Santiago Linares, técnico del Archivo Municipal de Alicante, se le ilumina la cara al repasar la nómina de colaboradores que dirigió su predecesor, el archivero Eduardo Irles. "Irles y Devesa buscaron a todos sus amigos: Altamira, Azorín, Óscar Esplá, Figueras Pacheco, Gabriel Miró...", explica.

La revista se reeditó en 2010 para acompañar la exposición 'Alicante Moderno'.

Esa nómina fue la que llamó la atención al exdirector del Ivam y el Reina Sofía, Juan Manuel Bonet, cuando montó la exposición el 2010 Alicante moderno. Acompañando las obras que mostraba el Mubag se decidió reeditar como facsímil Festa. En el Archivo Municipal de Alicante disponen de tres ejemplares originales, pero Linares destaca el gran trabajo hecho hace una década y que repasa para El Español de Alicante.

El trabajo de Irles y Devesa apostaba claramente por las referencias culturales de la época. De hecho, aparte de lo que se planteaba con los más cercanos, también buscaron a otros que les aportaran textos que trataran de la ciudad. Y ahí aparecía un relativamente reciente Premio Nobel de literatura como Jacinto Benavente que un humorista como Ramón Gómez de la Serna.

Misión sagrada

Como si fueran sus famosas greguerías, De la Serna recuerda su paso por Alicante asegurando que "queda de haber estado en las Fogueres como la idea de haber sido sacerdote en una fiesta ritual, cumpliendo misión sagrada". 

A un objetivo similar animaba el dramaturgo alicantino Carlos Arniches, ofreciendo una perspectiva íntima de cómo se sentía respecto a su ciudad natal. "Hijo de Alicante, proscrito de él por el destino, en mis luchas por la vida, la esperanza de volverlo a ver, es la única ilusión que consuela mis anhelos y templa mis ansias".

Francisco Sánchez, cuyo legado custodia el Archivo Municipal de Alicante, participó también con muchos trabajos, entre ellos el reportaje a los bailes populares.

Estos ejemplos, entre los muchos que ofrece Festa, están acompañados por los dibujos de Gastón Castelló o el propio Varela. Y también, como destaca Linares, por las fotografías de Francisco Sánchez, cuyas imágenes retratan las tradiciones más populares y los edificios más modernos que se habían construido.

"Fue una pena que no continuara", apunta Linares sobre este proyecto. Las Hogueras de Devesa en 1936 llegaban unas semanas antes de que empezara la Guerra Civil. Durante 1937 y 1938 no hubo y no fue hasta 1939 que empezaron a volver con la plantà simbólica de un monumento.

A pesar de eso, sí se sabe que Irles ya tenía pensado una lista de colaboraciones que podrían entrar en el siguiente número. Como señala Linares, Sánchez Monllor recuperó en 2009 un documento en el que aparecían desde Miguel de Unamuno a Federico García Lorca.

Festa volvería muchos años después, en 1982. El alcalde José Luis Lassaletta decidió que había que impulsar de nuevo una iniciativa "a imitación de Festa y la crea con artículos de historia de Alicante, con textos literarios y con una gran calidad gráfica". Aquella publicación acabaría fusionándose con la que se editaba desde las propias Hogueras y así llegó Festa de Fogueres.