Madrid

Los fondos de los dos mayores museos especializados en la cultura etrusca, el Arqueológico de Florencia y el Guarnacci de Volterra, llegan al Museo Arqueológico de Alicante. Será a partir de agosto cuando las 150 piezas que preparan ocupen tres de las salas del centro alicantino hasta mediados de diciembre.

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La exposición Los etruscos. El amanecer de Roma es una oportunidad única para descubrir la cultura que floreció en la Toscana en el siglo VI antes de nuestra era. Como señala el director del Marq, Manuel Olcina, no se había visto en España una serie de piezas así desde 2007, cuando los fondos florentinos pasaron por el Museo Arqueológico Nacional.

"La mejor manera de vender y exportar nuestra cultura es desde la tradición y desde la relación con los otros pueblos del Mediterráneo", indica el presidente de la Diputación de Alicante Carlos Mazón. En la presentación en Fitur tanto él como la vicepresidenta Julia Parra han subrayado el atractivo turístico de las exposiciones que prepara el Marq.

"La cultura es importante en sí misma por su valor dinamizador y creativo y porque impulsa el entendimiento entre instituciones de diversos países", explica Parra. "Y porque enriquece la oferta turística de la Costa Blanca", prosigue. De hecho, lo pone de ejemplo del "compromiso de la Diputación de Alicante con el turismo como generador de riqueza".

Presentar en Fitur la nueva muestra etrusca del Marq también aporta otro valor. "Alicante vuelve a sonreír, Alicante vuelve a ser cultural. Si nos hubiéramos quedado en el sol y playa no sería la provincia que es", afirma Mazón. Por eso, en referencia al estilo que aplicaba la civilización en sus esculturas, asegura que "la mejor sonrisa etrusca es la de volver a recibir los visitantes".

La apertura de los museos

La mejor situación sanitaria en España y que estos centros se hayan mantenido abiertos supone una ventaja para conseguir traer esta exposición que antes solo había salido a Seúl. «Ayer abrieron los museos en Francia, en Italia están algunos abiertos y otros cerrados. Aquí vamos mucho mejor», ha explicado el director de la Fundación Marq, Josep Albert Cortés. 

Ese factor es el que ha permitido «que los directores de museos sean más proclives a ceder las piezas». Como destaca Cortés, también abre la oportunidad a completar el proyecto que gestionan con Contemporanea Progetti con otras obras.

Producción propia

A la selección de piezas que llegan desde Italia se sumarán las que ofrecerá el Marq en otra muestra de producción propia. Objetos etruscos en Alicante reflejará los aspectos más cotidianos de esta civilización. Un rallador, coladores, una jarra o una ánfora servirán para «hablar de la importancia del ritual del vino en los ibéricos», explica Olcina.

La antesala del museo alicantino mostrará estos restos arqueológicos que han reunido en colaboración con los museos de La Vila Joiosa y Xàbia. Son «testimonios del intercambio comercial que se producía en la zona», explica Cortés. Y también de sus costumbres gastronómicas, tercia Olcina. «En La Ilíada ya se menciona que se rallaba el queso para mezclarlo con el vino», indica.