La Audiencia Provincial de Alicante ordena la prohibición de tenencia, adquisición, posesión o convivencia con animales a Concha, la mujer investigada por la muerte de sus perros Bimba y Max, dos yorkshire terrier lanzados desde un octavo piso en Alicante porque estaba "harta de sacarlos a pasear", tras haber adoptado un nuevo perro un año después del suceso para mejorar su salud mental.
La mujer se habría hecho con un bichón maltés, un perro de tamaño pequeño y de color blanco, algo que alarmaó a las asociaciones animalistas que se personaron en la causa.
La letrada de la asociación SOS Ayuda Animal, Alejandra Baño, del despacho Carlos Baño León Abogados, señala a este diario que, al recibir la información, estudiaron el caso y solicitaron al juzgado la medida cautelar.
En un primer momento, el juez denegó la medida con "el único argumento de que había transcurrido un año y que en ese tiempo no había vuelto a cometer ningún delito contra los animales", explica.
Pero ahora la Audiencia Provincial ha dado la razón a las asociaciones animalistas que solicitaron la medida y ha acordado que se determine si la persona investigada convive con ese perro u otro animal doméstico y, de ser así, que se le identifique y se retire su custodia, quedando bajo la guarda de la entidad que se designe.
"Esta resolución no pone fin a la investigación penal ni determina todavía las responsabilidades por la muerte de Bimba y Max, pero supone un paso fundamental para proteger al animal que se encuentra en esa vivienda", indican desde la asociación.
La abogada ya indicó a este diario que pidieron esta medida "para evitar que vuelva a pasar y para dar una protección a los animales igual que se le da a las personas. Aunque sea una persona investigada, si hay indicios que apuntan a que puede ser ella, lo lógico y sensato es establecer unas medidas de prevención y protección".
El procedimiento se encuentra en fase de instrucción para recabar más pruebas sobre lo que pasó el 23 de marzo de 2025 a las 13:00 horas en la calle Sol Naciente de Alicante, cuando dos viandantes oyeron unos ruidos extraños y, al momento, vieron caer desde una ventana del octavo piso a un perro y, momentos después, al segundo, presuntamente lanzados por la investigada.
Por el momento no hay fecha para el juicio debido a que se está aportando documentación médica y psicológica por parte de la defensa y aún tiene que practicarse un informe del médico forense.
