Alicante
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Desde Alicante se están apoyando proyectos solidarios en diferentes rincones de África que pasan desapercibidos para el gran público. Uno de ellos busca llevar una luz de esperanza a comunidades rurales de Nigeria donde no llega la electricidad mediante la instalación de paneles solares en aldeas donde sufren pobreza energética y siguen dependiendo de la leña y las velas.

Esta lucha para acabar con la falta de red eléctrica lleva años librándose en gran parte del continente. Ante la falta de infraestructuras e inversión estatal, jóvenesorganizados están liderando pequeños cambios que generan un gran impacto en la vida de los lugareños.

En Nigeria, un grupo de voluntarios nigerianos ha cogido esta bandera para, con la ayuda de una experta alicantina en el sector fotovoltaico, llevar la luz a escuelas y hospitales de los estados de Níger, Abuja y el este de Nigeria.

La organización Youth for Just Energy Transition (Y-JET) lleva la educación sobre energías limpias directamente a las escuelas y comunidades, de forma gratuita, sin financiación, y está gestionada por voluntarios que creen que las cosas pueden cambiar.

Sus acciones se concentran en las aulas mientras consiguen la financiación necesaria para realizar el proyecto Luz para Nigeria, con el que instalar paneles solares en escuelas y hospitales del país.

Los voluntarios entran en las aulas. Explican los paneles solares con ejemplos reales, como el del barbero del barrio que cambió su generador diésel por uno solar y transformó su negocio, e inspiran a las niñas a verse a sí mismas como futuras ingenieras y líderes en el sector energético.

El sello alicantino en esta misión por democratizar la electricidad lo pone Iris Pérez, una experta en el sector fotovoltaico que colabora con la organización desde comienzos de año como enlace europeo y enviando materialesdidácticos para formar a niños y adolescentes sobre energías renovables.

Una escuela nigeriana con carteles reclamando justicia energética para poder iluminar las aulas. Y-JET Nigeria

Esta poco habitual conexión entre Alicante y Nigeria se produjo cuando la alicantina de 37 años, natural de Dolores, comenzó a cuestionarse cómo podría aplicar sus conocimientos para rebajar la factura eléctrica de clientes de la provincia a zonas de África y Latinoamérica donde ni siquiera llega la electricidad.

"Estudié Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Alicante. Desde que terminé la carrera he trabajado en el departamento de administración de una empresa y, desde hace cuatro años, estoy en el sector fotovoltaico", explica.

"Durante este tiempo, he ayudado a muchísimos clientes de la zona de Alicante a ahorrar energía, pero a principios de año comencé a reflexionar sobre algo más profundo: aquí en España ayudamos a la gente a ahorrar electricidad, pero hay zonas del mundo a las que ni siquiera llega", comenta Pérez.

Desde ese momento comenzó a investigar sobre comunidades rurales que no tienen acceso a la luz y pensó en cómo las placas solares podrían llevar electricidad a colegios y hospitales.

Conexión Alicante-Nigeria

A principios de mayo la contactó el director de la organización nigeriana, con quien congenió desde el primer momento y quien le pidió material educativo para enseñar a niños en las comunidades de Nigeria sobre energías limpias, renovables y solares.

La organización está formada por un grupo de entre 20 y 30 jóvenes universitarios, de entre 20 y 25 años que llevan con este ambicioso proyecto desde octubre de 2025.

"Adaptamos los contenidos a la edad. En el caso de los adolescentes, propusimos contactar con instaladores locales de su zona para que les dieran charlas y les demostraran que este sector es el futuro, que hay trabajo y que pueden labrarse una carrera profesional comoinstaladores", sostiene.

Otro aspecto crucial es que abordan la perspectiva de género que implica la falta de acceso a la red eléctrica, pues son las mujeres las que suelen cuidar la casa y pueden llegar a caminar hasta 3 kilómetros para conseguir leña. Por eso, parte del contenido incentiva que utilicen la energía solar para cocinar con electricidad, mejorando su calidad de vida.

De la teoría a la práctica

Todo este esfuerzo educativo es el paso previo a su gran objetivo: el programa Luz para Nigeria.

El gran obstáculo es la financiación para trasladar las charlas y formaciones a acciones con impacto real que lleven la luz a aulas y salas de hospitales.

Para pasar de la teoría a la práctica, Pérez se ha encargado de lanzar una campaña de recaudación de fondos en la plataforma GoFundMe para registrar formalmente la organización como una ONG y así acceder a subvenciones internacionales.

"Necesitan recaudar 300 euros para registrarse formalmente como ONG pagando las tasas en Nigeria, abrir una cuenta corriente a nombre de la organización y comprar algunos materiales, como un proyector, para poder poner vídeos en las escuelas. Dar ese paso y conseguir una figura jurídica es fundamental, ya que les permitiría acceder a fondos internacionales de fundaciones, tanto públicas como privadas, que actualmente están invirtiendo en este ámbito", comenta la alicantina.

El papel de la especialista como enlace europeo es clave para buscar financiación y gestionar los futuros proyectos que permitan romper la dependencia de la madera para cocinar, calentar o iluminar.

Pérez todavía no ha tenido la oportunidad de viajar a Nigeria, pero tiene claro que visitará a sus compañeros y amigos nigerianos tan pronto como el proyecto avance y Luz para Nigeria se convierta en una realidad que lleve una luz de esperanza a las comunidades nigerianas con menos recursos.