La macrofábrica ilegal de tabaco descubierta en Muro de Alcoy por la Guardia Civil tenía en su interior 300.000 cajetillas listas para introducir en el mercado ilegal, con un valor de 3 millones de euros, y hasta 12 empleados
En la operación se ha detenido a dos hombres, de 51 y 22 años, a los que se les imputan delitos contra la salud pública, contrabando, pertenencia a grupo criminal y contra la propiedad industrial.
La investigación comenzó a principios de noviembre de 2025 tras detectar una actividad inusual en una nave del polígono industrial Canaleta.
Las sospechas llegaron cuando los agentes observaron que la instalación permanecía herméticamente cerrada durante el día, realizando movimientos de carga y descarga de forma precipitada y en horarios anómalos.
Al interceptar un tráiler a la salida de la nave, hallaron en su interior maquinaria de producción, picadura de tabaco y planchas de serigrafía de diversas marcas comerciales de prestigio.
Como resultado de las gestiones practicadas, los agentes constataron la existencia de una instalación industrial completamente operativa, destinada a la producción clandestina de tabaco, equipada con maquinaria específica y medios logísticos para su distribución.
Una vez que se detuvo a los responsables, se produjo el registro de la nave. Allí se intervinieron más de 300.000 cajetillas de cigarrillos listas para su introducción en el mercado ilegal, así como diversa maquinaria industrial y varios vehículos de gran tonelaje y furgonetas empleados para el transporte de la mercancía.
Según la investigación, en la nave trabajaban hasta 12 empleados durante largas jornadas y sin que respetaran las medidas sanitarias al hallar condiciones de salubridad deficientes.
Los arrestados fueron puestos a disposición de los Juzgados de Alcoy, que decretaron su ingreso en prisión provisional.
Desde la Guardia Civil sostienen que las investigaciones continúan abiertas y no se descartan nuevas actuaciones relacionadas con esta operación.
