Alicante

La prisión de Villena se inundó de furia ayer, 27 de noviembre, con un total de cinco peleas en las que participaron varios internos y que acabó con una funcionaria lesionada y con la denuncia de asociaciones por la indefensión de los trabajadores.

Los conflictos comenzaron por la mañana con tres peleas en el módulo 5 que requirieron la intervención de varios funcionarios. Por la tarde, la situación empeoró, esta vez en el módulo 2, con una pelea inicial entre dos internos.

Según la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (ACAIP) y la Unión General de Trabajadores (UGT), "la situación se fue tensando y sobre las 5 de la tarde, en el patio del módulo 2 se produjo el altercado más grave con varios reos implicados".

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El incidente pudo haber llegado a más de no ser por la intervención de los funcionarios que acudieron a deshacer el corrillo, ya que un prisionero le había indicado a otro que se hiciera con un pincho que tenía oculto. "Los trabajadores, ante la peligrosidad que puede generar que los presos se apoderen de algún tipo de arma, acudieron a reducirlo entre amenazas e insultos y la incitación de los implicados al resto de internos a secundarles e ir contra los trabajadores", señalan las entidades.

En la intervención para disolver la pelea se procedió a separar a otro de los implicados, "que intentó autolesionarse lanzándose de cabeza contra los barrotes, momento en el que una funcionaria resultó lesionada requiriendo atención médica", lamentan.

ACAIP y UGT denuncian esta situación y que la conflictividad en las prisiones esté experimentando "un preocupante aumento a pesar de la reducción del número de presos". Por ello, piden mayor protección para los trabajadores de las prisiones.

"Es evidente que la aplicación laxa de las normas, y una clasificación interior inadecuada, está detrás de este aumento. La política penitenciaria se ha enfocado en atender a una parte de la población reclusa dejando de lado y obviando a un porcentaje de presos extremadamente violentos e inadaptados, un buenismo que está provocando un aumento de las peleas y agresiones y enturbiando la

normal convivencia dentro de los centros", critican en un comunicado conjunto.

Esto produce "un ambiente totalmente inadecuado para poder realizar las labores constitucionalmente atribuida de reinserción y reeducación", y advierten del peligro de maquillar las estadísticas en un contexto en el que está en juego la seguridad de los centros penitenciarios. Los internos deben estar clasificados conforme a su perfil, para adecuar su tratamiento e intervenir sobre de ellos, de manera que puedan volver a la sociedad mejor de lo que salieron".

Desde ACAIP-UGT piden acciones contundentes a los responsables de la administración penitenciaria a para establecer una separación interior de internos "que favorezca el trabajo individualizado que requieren y dote de los medios humanos, materiales y jurídicos, porque no se entiende que los trabajadores penitenciarios estén expuestos a diario a agresiones, amenazas e insultos carezcan todavía de la condición de agentes de la autoridad".

Y ponen como ejemplo una pelea multitudinaria en el centro penitenciario de Fontcalent que tuvo lugar la semana pasada y acabó con nueve internos aislados y un funcionario que ha resultado herido en Sevilla.