Alicante

El Plan Estratégico Nacional para la Protección de la Costa frente a los efectos del cambio climático, cuyo plazo de finalización de consulta pública terminó el pasado 22 de julio, establece que en el peor de los escenarios previstos por Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) para el año 2100 la subida del mar será de 57 centímetros sobre su cota actual en Alicante.

Prospección sobre Cambio Climático en la provincia de Alicante.

No obstante, según los datos de ese mismo plan, la cota de inundación en la provincia de Alicante se sitúa en 2,81 metros en la actualidad. Así, la subida del nivel del mar no afectaría a las construcciones que actualmente se encuentran en el litoral. Y en el conjunto de la Comunidad Valenciana ocurre algo similar ya que el estudio considera que el aumento del nivel del mar será de 0,58 centímetros y la cota de inundación es de 2,33 metros.

Cota de Inundación de la provincia de Alicante. Miteco

De ese estudio se extrae también que la provincia de Alicante cuenta con 348 kilómetros de costa de los cuales el 33% es natural y el 67% artificial, con 114,1 kilómetros de playa. De esos, el 23% tienen una erosión crónica y el 77% están exentos de ésta. De hecho, el 57% no tiene ningún tipo de erosión.

También expone que la presencia de "ocupaciones" es alta en el litoral alicantino, con una densidad alta y un nivel de exposición alto. Cifra en el 49% el nivel de ocupaciones "extensas", en el 20% las "dispersas" y en el 31% las "puntuales".

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Este escenario no deja de ser preocupante ya que los expertos han establecido que "con 20 centímetros 30 centímetros más las olas pueden penetrar entre 20 metros y 30 metros más hacia el interior". Pero en lo que respecta a las soluciones, se dividen entre quienes proponen como medida aumentar los deslindes de la costa, alejar al hombre del litoral y esperar a que el mar se autorregule sin la acción humana y quienes consideran que ante este escenario es necesario actuar.

Del Plan Estratégico Nacional que se presentará en septiembre, al menos en el documento en exposición pública, se extrae que los técnicos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) son más favorables a la primera opción. Y así lo expresaron en la presentación de su avance de resultados: pretenden "contribuir a reducir las presiones sobre el litoral y proteger, preservar e impulsar una gestión integrada de los recursos costeros".

De otro lado están quienes consideran que los efectos de ese cambio climático pueden ser mitigados mediante una acción conjunta, permitir que la naturaleza se regenera pero sin descartar la acción humana con la construcción de infraestructuras. Y es que el hombre va a seguir interaccionando con el medio natural como lo ha hecho a lo largo de su historia. 

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El Miteco también manifestó que sus políticas pasarán por "aumentar la naturalidad de la costa, favoreciendo su resiliencia natural como medio para la prevención del riesgo de erosión y para la adaptación al cambio climático".

El Plan

En el propio borrador del plan se establece que "los impactos de la erosión e inundación sobre el medio antrópico costero en la situación actual suponen una amenaza relativa a la protección del medio antrópico costero, el cual se compone de la población, el área urbana, las actividades económicas, el frente costero construido y las infraestructuras críticas".

Incluso se habla de un “Programa para la reducción de la presión antrópica en la costa” con el establecimiento de un programa de revisión de los títulos de ocupación y la elaboración de un "plan para la prevención del estrangulamiento de la franja costera con el retranqueo o retirada de las líneas de defensa que no se consideren estratégicas" y a la relocalización o retirada de bienes y servicios en riesgo.

También apelan a la "Elaboración de un plan para la defensa de la costa teniendo en cuenta los efectos del cambio climático”  que contribuye al mantenimiento de las líneas de defensa estratégicas en el contexto de la retirada controlada.