Alicante

La asociación Hablamos Español ha asegurado este sábado haberse visto "desboradada" por el seguimiento de la protesta convocada en cuatro ciudades de la Comunidad Valenciana, incluyendo las tres capitales de provincia y Utiel-Requena, para reclamar la derogación de la Ley 4/2018 de Plurilingüismo que, dice, impone "el valenciano en centros educativos de zonas de habla castellana y no respetar en derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos". 

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"Nos dijeron que era arriesgado convocar simultáneamente en cuatro localidades, pero nosotros sabemos que nuestros colaboradores son numerosos y estábamos convencidos de que las protestas serían un éxito", han indicado en un comunicado desde la asociación.

"Nuestras manifestaciones motorizadas han marcado el momento de inicio de la recogida de firmas a favor de nuestra ILP de Libertad de Elección de Lengua, que llevaremos a votación en las Cortes Valencianas", han agregado

Hablemos Español ha llenado este sábado "los primeros pliegos de firmas, y cada vez estamos más seguros de que conseguiremos sustituir la inaceptable ley de plurilingüismo y demás normativas contrarias a los derechos lingüísticos de los hispanohablantes, por una ley homologable a las que rigen en todos los países con cooficialidad lingüística, gobierne quien gobierne".

"Es decir, una ley respetuosa con lo que significa que una lengua sea oficial", han asegurado.

Momento de la manifestación.

Las protestas han contado con el apoyo de Vox y Ciudadanos, algo que, en el segundo caso, "supone un cambio sustancial respecto a la anterior etapa de este partido en la Comunidad Valenciana y lo celebramos mucho". 

Las mismas fuentes también criticaron que "altos cargos del PP no se haya adherido a nuestras propuestas", y que solo hayan recibido el respaldo de cargos particulares. También explicaron que seguirán intentando lograr la adhesión del PSPV, "ya que nuestra propuesta se aplica en todas las democracias europeas gobernando partidos de su mismo color político".

Trifulca política

A pesar de esto, el PP sí que ha estado presente en la manifestación de la ciudad de Valencia, con el diputado de las Cortes y secretario general del PP-València, Juan Carlos Caballero, la concejal en el Ayuntamiento Julia Climent, y el edil del PP y diputado provincial Juan Giner Corell.



Caballero ha afirmado que hablan "orgullosos" el valenciano pero también el castellano, y ha criticado que la política que está llevando a cabo el Consell es "la imposición del valenciano y la erradicación del castellano".



"Y nosotros lo que queremos es que los valencianos tengan la libertad para elegir a qué centro quieren llevar sus hijos a estudiar y en qué lengua", ha afirmado Caballero, que ha recriminado "el chantaje lingüístico" y ha defendido que los estudiantes "hablen castellano, valenciano e inglés y no arrinconar a una de las lenguas a costa de otra".

Esto ha servido para que la portavoz socialista de Educación en las Cortes, Ana Besalduch, haya acusado al PP de "valencianofobia" y le ha recordado que la política lingüística valenciana "es la misma que en otras autonomías donde gobierna el PP".



"La derecha de la Comunidad es la única que tiene un problema con el valenciano, es vergonzoso que sólo utilicen nuestra lengua como arma arrojadiza y que la desprecien de esta forma", ha lamentado Besalduch en un comunicado.



La diputada socialista ha defendido que todos los valencianos "tienen derecho a ser atendidos por la administración en cualquiera de las dos lenguas de la Comunidad".