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De periodista a actor porno: “Odiaba decir chorradas todo el rato para aumentar la audiencia”

En la jungla. Cansado de aguantar presiones y críticas, Jim Walker, nominado a dos premios Emmy por su trabajo como reportero, abandonó su carrera periodística para empezar la pornográfica

El antes y el después de Jim Walker, ahora conocido como Dallas Steele.

El antes y el después de Jim Walker, ahora conocido como Dallas Steele. Twitter

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“¿Eres periodista? ¡Qué guay! ¿no?”. No hay ‘plumilla’ que se precie que no haya sido sometido a esta reflexión espontánea compartida por quienes acaban de conocer a qué se dedica. Pero no nos equivoquemos. Como la inmensa mayoría de los trabajos, el periodismo tiene sus más y sus menos, y algunos profesionales no están dispuestos a pasar por según qué aros impuestos por la actual ley de la oferta y la demanda. O, lo que es lo mismo, darle a cualquier tema nimio y absurdo la cobertura de una catástrofe internacional solo para conseguir más clics.

Pocos por gusto, la mayoría de los periodistas tienen que enfrentarse cada día a temas mediocres, poco interesantes, casi nunca divertidos y con un nulo trasfondo social. El objetivo: darles un nuevo formato atractivo e impactante que atraiga a los lectores. Y cuantas más veces al día, mejor.

No soportaba estar diciendo chorradas todo el rato ni tener que aguantar las presiones constantes del sensacionalismo exagerando la realidad solo para aumentar la audiencia

Claro que pocos comulgan con este tipo de ‘periodismo digital’ y aquellos que cuentan con las suficientes herramientas o alternativas laborales como para decir ‘hasta aquí hemos llegado’ no dudan demasiado en hacerlo. Así le ocurrió al ex reportero de televisión Jim Walker, quien decidió reinventarse y abandonar su 'vocacional' profesión por una muy distinta: el mundo del porno. Un cambio de carrera extremo que, hasta el momento, le está dando bastantes más alegrías que el mundo del periodismo.

“Me encantaba cubrir la información, dar noticias de última hora y escribir buenas historias. Pero no soportaba estar diciendo chorradas todo el rato ni tener que aguantar las presiones constantes del sensacionalismo exagerando la realidad solo para aumentar la audiencia”, confesaba el experiodista en una entrevista concedida a The New York Post.

Habla del excesivamente conocido en las redacciones clickbait. Lectura masiva de millones de lectores, complicado y poco valorado trabajo diario de decenas de periodistas, el ‘cebo de clics’ es, como explica la también multivisitada Wikipedia, un término peyorativo que describe a los contenidos web que apuntan a generar ingresos publicitarios en Internet, especialmente a expensas de la calidad o exactitud de éstos, dependiendo de titulares sensacionalistas para atraer mayor proporción de clics y fomentar el envío de dicho material a través de las redes sociales.

Ahora conocido como Dallas Steele, uno de los ‘titanes’ que protagonizan las escenas pornográficas de titanmen.com, Walker comenzó su carrera como periodista a los 23 años y ha trabajado en televisiones como la KBAK, la KBTCV o la WBBH, afiliadas de grandes cadenas como la CBS, Fox o la NBC, respectivamente, consiguiendo incluso estar nominado en dos ocasiones a los premios Emmy. A sus 44 años y con una nueva carrera por delante, el californiano que puede decir que en su momento entrevistó a la candidata a la presidencia Hillary Clinton se muestra feliz por su decisión, por muy radical que parezca.

Se trata de encontrar un lugar donde ir a trabajar todos los días no te dé ganas de matarte a ti mismo

Aunque asegura que estuvo “valorando diferentes salidas laborales para salir del sector”, la propuesta de un amigo le aventuró finalmente a decantarse por el mundo de la pornografía: “Mi historia habla sobre salir de un ambiente tóxico para uno mismo. Ya sea a largo plazo o de forma temporal, se trata de encontrar un lugar donde ir a trabajar todos los días no te dé ganas de matarte a ti mismo”.

Probablemente agotado de darle vueltas a la eterna pregunta sobre si los medios ofrecen de forma masiva contenidos amarillistas porque son los que les gustan a los espectadores o éstos los engullen de manera indiscriminada porque no se les ofrecen informaciones de calidad, actualmente Walker –o Steel– vive alejado del sensacionalismo mediático, siempre que no tenga que ver con darle un pequeño impulso a su nueva carrera como actor, claro.