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Así se monta un mueble de Ikea hasta arriba de LSD

En la jungla. Dos creativos publicitarios graban a una pareja intentando armar una cómoda bajo los efectos de las drogas.

Los protagonistas de la hazaña intentado descifrar las instrucciones.

Los protagonistas de la hazaña intentado descifrar las instrucciones. YouTube

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¿Has intentado alguna vez montar un mueble de Ikea? Es uno de los rituales hacia la etapa adulta que pone en duda toda tu existencia humana: ¿cómo puede ser que seas incapaz de seguir las instrucciones incluso con dibujos? ¿Y si además quieres construir algo bajo los efectos del LSD? Giancarlo y Nicole son los conejillos de Indias voluntarios de este peculiar experimento grabado en vídeo y que ya ha sido visto más de 696.000 veces en Youtube. 

"¿Hemos perdido piezas?", comenta Nicole a su compañero, que señala la bolsa aún sin abrir que sujeta ella. Y es que ni siquiera han empezado a ponerse manos a la obra y la chica está fascinada por cualquier objeto de la habitación... menos la cómoda que debe construir. Para ella, es la primera vez que consume ácido, mientras que él ya sabe cómo es la sensación por ocasiones previas. 

Su popularidad se entiende por momentos estelares como éste: "Me distraigo tanto", comenta ella, que instantes después redescubre con el tacto su pelo de colores. El aventurero Giancarlo intenta por su parte concentrar toda su atención en la cómoda modelo NORDLI de Ikea pero una ventana le tienta a asomarse al mundo exterior: "Es como la neutralidad de cualquier emoción ahora mismo, justo ahí", dice mientras mira a la calle.

Tres horas y 53 minutos después, Nicole y Giancarlo admiten lo evidente: "Es imposible, absolutamente imposible". La "gigante cómoda" sólo tiene un cajón colocado y el resto de piezas yacen abandonadas en el suelo. Estos son los efectos de consumir LSD e intentar acometer una tarea diaria ya de por sí compleja.

De un sólo vídeo a webserie

Los creadores de este vídeo son Hunter Fine y Alex Taylor. Fine y Taylor, dos veteranos del gremio publicitario. Hace un año, charlaban sin más con unos amigos cuando toparon con la piedra angular de todo joven urbanita, ese terrible momento que combina alegría y angustia a partes iguales: construir un mueble Ikea. Una cuenta bancaria exigua y la inconfesable fascinación por Bricomanía hace de los incautos presas fáciles de la empresa sueca. Todo esto lo debatieron Fine y Taylor hace ya 365 días y fueron más allá: ¿y si le sumas que has consumido drogas?

Y del dicho al hecho: dedicaron un año a desarrollar la viabilidad de la idea al tiempo que cumplían con su jornada laboral. Fine y Taylor buscaron a los candidatos por una web de anuncios estadounidense conocida como Craiglist. A pesar de la extravagante propuesta, fueron muchos los que se postularon, y de entre todos ellos, eligieron a quienes no fueran a enloquecer. El vídeo de Nicole y Giancarlo fue grabado en su propia casa y editado con mucho mimo a lo largo de las semanas.

El éxito ha sido tal que el dúo creativo se animó a compartir un segundo vídeo, con las setas alucinógenas y Keith como protagonistas. "La organización es la clave número uno", arrancaba Keith, que hacía ocho o nueve años que no consumía ninguna sustancia alucinógena. Sin embargo, poco después se desanimaba: "Es un libro (de instrucciones) lleno de mentiras". Tras la insistencia y apoyo del equipo técnico que grababa cada instante, el chico logra terminar de montar un escritorio básico de Ikea. Eso sí, cinco horas y 30 minutos después y sin garantías de que se pueda utilizar. "Es duro porque estoy jodidamente perdido", confesaba Keith.

¿Y por qué Fine y Taylor dedicaron tanto tiempo al proyecto? A pesar de que trabajan en publicidad, les apetecía explorar el reto de construir un mueble Ikea porque suele dar resultados variopintos. Al fin y al cabo, nadie es un carpintero profesional ni suele usar herramientas. Ambos tenían claro que querían un acabado profesional de los vídeos, y de ahí que hayan cuidado elegir y combinar los instantes más ridículos y absurdos de tantas horas de grabación.

Unos vídeos en clave de humor que en ningún momento pretenden incentivar al consumo de drogas, tal y como advierten en la descripción en Youtube. Y es que, si quieres ser eficiente, el LSD y las setas alucinógenas te trasladan a otra dimensión en la que unir dos tablas de madera conlleva horas de sudores fríos y confusión.