Venezuela

Desde apoyar al terrorismo a conspirar: los ataques del chavismo a España

El Ejecutivo de Nicolás Maduro ha dicho que Madrid forma parte de una suerte de 'eje del mal' internacional.

El Gobierno venezolano afirma que España conspira contra él.

El Gobierno venezolano afirma que España conspira contra él.

Una vez más el Gobierno de Nicolás Maduro ha centrado su discurso en los “ataques” que recibe Venezuela desde el extranjero y, en particular, de España.

La renovación del decreto del presidente Estados Unidos, Barack Obama, el pasado 3 de marzo, donde declara una “emergencia nacional” sobre Venezuela y califica al país suramericano como una “amenaza”, ha sido el motivo para hablar nuevamente de injerencias y planes conspirativos contra Maduro. Y al igual que en otras ocasiones, España ha vuelto a ser mencionada entre los países que buscan “desestabilizar” al Ejecutivo venezolano.

El diputado oficialista Diosdado Cabello ha dicho en su programa de televisión Con el mazo dando, transmitido los miércoles noche en el canal del Estado, que agentes de inteligencia españoles se han reunido con políticos opositores.

“El patriota Mundo nos informa: que ciudadanos españoles visiten a Venezuela disfruten de las playas y montañas como turistas, es bueno. Que ciudadanos españoles en su condición de políticos, lleguen a Venezuela y se reúnan con la ultraderecha, no es extraño y no es tolerable en el ejercicio del respeto que merece nuestro país. Pero que agentes de inteligencia españoles, visiten el país y se reúnan con políticos de la ultraderecha y empresarios venezolanos, es muy grave. Demasiado grave. Así que alerta. Estaré pendiente de darte mayores detalles. Que no sueñen que estamos en el siglo XV, cuando vinieron a traer espejitos y viruela. La independencia es nuestro gran legado y hay que protegerla a como dé lugar”, ha leído Cabello en su programa.

“Patriota Mundo” es una persona anónima, un “patriota cooperante”, figura que ha sido denominada así por el chavismo y que reviste de gran importancia en sus filas, pues son considerados personas fieles a la revolución, que se infiltran entre dirigentes o ciudadanos que no apoyan al Gobierno con el objetivo de delatarlos o de llevar “información” a las autoridades sobre supuestos hechos conspirativos como golpes de estado.

De hecho, luego de leer esos señalamientos, Cabello solicitó a los organismos de seguridad venezolanos detener y llevar a la cárcel a esas personas “para ver si los españoles van a venir a chillar”.

“Vienen para acá a conspirar en nuestra patria”, ha asegurado el diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), quien también pidió públicamente en su programa detener a los venezolanos que acompañen a esos agentes, dejando ver que se trataría de dueños de medios de comunicación; “temprano dije algo y esta es la continuación”, agregó Cabello.

Horas antes de referirse a la presencia de estos españoles en Venezuela, Cabello había asegurado que nuevamente los dueños de varios canales de televisión, entre ellos Globovisión, Televen y Venevisión, “están metidos otra vez en un golpe de estado”.

“En 2002 los derrotamos y ahorita los vamos a volver a derrotar, la única diferencia va a ser el trato que van a recibir", ha dicho Cabello, quien además rechazó la imagen de Leopoldo López que ha sido colgada en la fachada de la Real Casa de Correos de la Comunidad de Madrid.  

“En Madrid tienen una foto de él pidiendo su libertad”. “Estos señores están apoyando a un terrorista”, dijo el expresidente de la Asamblea Nacional venezolana.

Durante su programa, Cabello expresó que el Gobierno español, el “imperialismo” norteamericano y la “oligarquía” colombiana son enemigos de la llamada revolución bolivariana.

Apenas uno más

Estos señalamientos contra España serían los segundos que se registran en lo que va de año. En enero una declaración del presidente Mariano Rajoy hizo reaccionar al presidente Nicolás Maduro.

Rajoy expresó el 18 de enero que la situación política y económica de Venezuela "no es buena" y pidió al Ejecutivo convertir a la nación "en un país libre y democrático". El mandatario venezolano aseguró que su homólogo español había demostrado una “actitud intervencionista, racista y colonialista".

Tales fueron las palabras de Maduro que la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría llamó al embajador de Venezuela, Mario Isea, para expresarle el rechazo por los ataques al presidente Rajoy, pero también para que explicara cierta injerencia del Gobierno venezolano en asuntos españoles, específicamente en el País Vasco.

Otros impasses han ocurrido en abril y julio del año pasado, por las calificaciones de “racista” y “sicario” de Maduro hacia Rajoy -a quien ya había llamado "franquista"-, una de ellas por la aprobación de una resolución que pedía la liberación del opositor Leopoldo López y del alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma.

Además, desde febrero de 2015 Maduro ha manifestado en varias ocasiones la existencia de planes contra su Gobierno. “Desde Madrid, Bogotá y Miami han hecho un eje para conspirar contra Venezuela y todos los días publican barbaridades de nuestra patria”, ha dicho.

La publicación de informaciones que comprometen a funcionarios de su Gobierno, por estar vinculados con casos de corrupción o narcotráfico, o declaraciones de representantes, expresidentes o exfuncionarios de algunos de estos países sobre la situación de Venezuela, han sido motivos para que Maduro se refiera a este eje.

En junio del año pasado el presidente venezolano señaló a Felipe González, expresidente español, de ser el “articulador” del eje Madrid-Bogotá, luego de que asistiera a Caracas a una actividad en apoyo a los presos políticos y saliera de Venezuela en un avión de la fuerza aérea de Colombia.

A finales de 2014 ocurrió uno de los señalamientos más fuertes. Maduro acusó al expresidente José María Aznar de asesino y de ser responsable, junto con el entonces presidente de EEUU, George W. Bush, de la muerte de 1 millón 200 mil iraquíes. Esto deterioró aún más las relaciones entre Venezuela y España ese momento, ya afectadas por la decisión de Mariano Rajoy de recibir a Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, y pedir su libertad.