GRECIA

Las cuatro promesas que Tsipras difícilmente podrá cumplir

Aunque ha aceptado el rescate, el primer ministro ha apoyado la huelga general y prometido buscar medidas alternativas. 

El Gobierno griego niega jugar a dos bandas.

El Gobierno griego niega jugar a dos bandas. REUTERS

La austeridad no acaba de cuajar en Grecia. Así lo han demostrado los miles de manifestantes que han tomado este jueves las calles del país en la primera huelga general desde que Syriza ascendió al poder por primera vez a principios de año con la promesa de acabar con las políticas de recortes.

Desde su llegada al Gobierno, el primer ministro heleno, Alexis Tsipras, ha pasado de rechazar directamente las recetas de la troika a aceptar un tercer programa de rescate económico para Grecia este verano con los ajustes de austeridad que conlleva. Pese a su aparente cambio de parecer, Tsipras revalidó en las urnas en septiembre con facilidad.

Y en lo que el ministro de Finanzas de Bélgica ha descrito como una “lógica extraña y peligrosa”, Tsipras ha apoyado la huelga general. La portavoz del Ejecutivo, Olga Gerovasili, ha negado que el líder griego juegue a dos bandas y ha asegurado que aunque el país cumplirá sus compromisos con los acreedores, el Gobierno considera que los términos del rescate son demasiado duros. “Estamos implementando un acuerdo que incluye medidas injustas”, ha dicho.

Cuando se presentó para dirigir el país por segunda vez, Tsipras aseguró que intentaría buscar medidas alternativas a la austeridad (que no especificó) para que así Grecia pudiera cumplir sus compromisos con sus acreedores y mejorar al mismo tiempo las condiciones de vida de su población. Pero los expertos consultados opinan que desviarse del guión de la troika es complicado.

“Es muy difícil imaginar alternativas que él pueda encontrar que generen dinero y no sean dañinas para nadie. Para mí, es un poco ilógico”, dice Argyrios Altiparmakis, investigador griego del European University Institute. “Yo creo que en verano se le dejaron las cosas muy claras y hay poco margen para volver atrás”, opina el economista Manuel Hidalgo respecto al acuerdo firmado con la troika.

Estas son algunas de las medidas de austeridad que más preocupan a los griegos y a las que Tsipras se ha comprometido a ofrecer una alternativa.

1. Recortes en el sistema de pensiones. El sistema de pensiones griego ha sido uno de los principales campos de batalla entre Grecia y sus acreedores desde que en 2010 se iniciara el primer programa de rescate. Aunque ya ha habido reformas como el aumento de la edad de jubilación, los griegos temen más recortes. “Han hecho ya fuertes recortes en el sistema de pensiones. Es cierto que el sistema de pensiones de Grecia es insostenible (…), más que nada por la caída del PIB de este último año que ha sido del 25% lo hace insostenible, no sólo porque tengan más derechos que en otros países”, dice Hidalgo.

2. Supresión de convenios colectivos. Los acuerdos sectoriales desaparecieron en Grecia en 2012 durante la crisis financiera, afirma Altiparmakis. Tsipras quiere restablecerlos, pero ha encontrado resistencia por parte de sus socios.

3. Retirada de privilegios fiscales a agricultores. El programa de rescate incluye eliminar gradualmente el trato fiscal que reciben los agricultores griegos y que la troika considera "preferente". Se teme que tal acción deje a muchos fuera del negocio.

4. Desahucios. La legislación protege a los ciudadanos de los desahucios. Pero el programa de la troika incluye que los bancos puedan subastar viviendas de morosos, advierte Altiparmakis.

Pese a los cambios en sus posturas políticas, los griegos ven a Tsipras como un líder “honesto” y ganó las elecciones pasadas por su persona y no por su programa electoral, dice Altiparmakis. “Nadie creía realmente que encontraría alternativas al programa, fue más bien por su personalidad y la 'novedad' (que representa por) no formar parte del viejo sistema político”, afirma. “Él no fue realmente responsable de lo que pasó en 2010”, concluye.

Mientras, Grecia trabaja para recapitalizar sus bancos antes de que termine el año y este mes los ministros de Finanzas de la eurozona se reunirán para revisar los progresos de la República Helénica. Y en las últimas semanas, informa Politico.eu, ha aumentado la presión sobre las autoridades griegas para que lleven a cabo las reformas exigidas.