Pablo González en el momento de su detención

Pablo González en el momento de su detención

Tribunales

El juez rebaja la fianza al hermano de González de 4 millones a 200.000 euros

Fuentes jurídicas sostienen que Pablo González podría salir hoy mismo de prisión.

Carlota Guindal

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón ha rebajado la fianza impuesta a Pablo González, hermano del expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio Gónzalez, a 200.000 euros, de los 4 millones iniciales impuestos por su antecesor Eloy Velasco. 

Fuentes jurídicas sostienen que hoy mismo podría salir de la prisión de Soto del Real, donde permanece encarcelado junto a su hermano Igancio. Ambos fueron detenidos en el marco de la Operación Lezo que investiga el presunto saqueo del Canal de Isabel II de la Comunidad de Madrid.  

En su auto, el magistrado señala que en caso de depositar la fianza, Pablo González tendrá la obligación de comparecer en el juzgado más cercano a su domicilio los días 1 y 15 de cada mes, deberá entregar el pasaporte en el juzgado y no podrá abandonar el territorio nacional.

Con este auto el juez accede a la petición de rebaja de la fianza que había solicitado la defensa de González. Con el informe favorable de la Fiscalía, el juez adopta la medida al entender que las circunstancias que en su día motivaron la adopción de la medida cautelar han variado sustancialmente.

El magistrado señala el tiempo transcurrido, que ha permitido diferentes actuaciones, tendentes a comprobar los hechos investigados. Además, hace constar que la llamada pieza “Mercasa”, en donde se investiga la actuación de Pablo González, se tramita ahora en el juzgado de instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, una vez que el juez José de la Mata aceptó la inhibición de su compañero.

Por último, para acordar la rebaja, el titular del Juzgado Central de Instrucción 6 también ha valorado los partes médicos de Pablo González aportados por su defensa.

La conjunción de estas circunstancias, según explica el juez, y en concreto la inhibición de Mercasa, fundamentan la rebaja de la fianza, “y ello por cuanto el arraigo acreditado evidencia una disminución del riesgo de fuga”, así como que el tiempo transcurrido disminuye su capacidad de destrucción o alteración de fuentes de prueba.