CRISIS

Los planes de Echenique para enterrar la guerra interna de Podemos

Este sábado el Consejo Ciudadano aprobará la propuesta de Iglesias sobre el número tres del partido.  

Pablo Echenique y Pablo Iglesias en octubre de 2014.

Pablo Echenique y Pablo Iglesias en octubre de 2014.

Este sábado se celebra una reunión clave para el futuro de Podemos. El Consejo Ciudadano estatal se reúne en Madrid. El punto clave del orden del día es la votación sobre la propuesta de Pablo Iglesias para que Pablo Echenique se convierta en el secretario de Organización del partido. Todo hace indicar que no habrá problemas para que la dirección respalde la iniciativa de su líder. Aunque se esperan críticas por parte de los partidarios de Íñigo Errejón.

Si, como parece obvio, Echenique es elegido, tiene por delante el complicado reto de apaciguar los ánimos en el seno del partido tras la crisis interna más grave de su corta historia. El líder de Podemos en Aragón ha plasmado sus planes para pacificar la formación en un documento que le encargó redactar Iglesias y que dará a conocer al Consejo Ciudadano en la reunión de este sábado. En dicho manifiesto habrá, al menos, tres aspectos ineludibles. 

Tres aspectos ineludibles

1. Unir a todas las corrientes. Echenique es un hombre de consenso. Despierta simpatías en todos los sectores del partido morado. Si bien en la asamblea constituyente de Vistalegre, en octubre de 2014, Echenique hizo frente a Iglesias en la batalla por la organización del partido, ahora ambos mantienen una sintonía innegable. Y así lo demuestra la propia apuesta del secretario general. Por ello, está claro que los pablistas apoyan al más que probable nuevo número tres del partido. Lo mismo ocurre con los errejonistas, puesto que el propio Errejón ha respaldado este elección. Y otro tanto sucede con los anticapitalistas, aliados de Echenique en su día. 

Fuentes de Podemos explican a EL ESPAÑOL que el principal objetivo de Echenique es precisamente unir en la medida de lo posible a todas esas corrientes. Para ello, lanzará un "mensaje conciliador", carente de cualquier agresividad hacia sus correligionarios, sean del grupo que sean. Así, aplaudirá los logros conseguidos en estos dos años antes de centrarse en sus propias propuestas. Algunas de ellas, sobre todo en el aspecto formal, ya las desveló en un reciente artículo.   

2. Descentralizar el partido. Cuando Iglesias dio a conocer la elección de Echenique, ya destacó que pretendía que Podemos empezase a trabajar con "un nuevo estilo" y habló de "descentralizar" el partido. En otras palabras, se trata de poner en marcha mecanismos para que la dirección estatal de Podemos deje más autonomía a las secretarías generales de cada comunidad autónoma. No en vano, algunos de los principales problemas que se han vivido en el seno de la formación son las diferentes crisis territoriales.

Las crisis territoriales

Unas crisis que se derivan precisamente del malestar de los barones autonómicos con las decisiones que se han ido tomando en Madrid. Los dirigentes de Galicia, Cataluña, Cantabria o La Rioja han criticado al fulminado Sergio Pascual y al propio Errejón por este motivo. A ellos achacan la responsabilidad de las "imposiciones" que han ido denunciando. Así, la propia elección de un líder territorial como es Echenique se ha interpretado como un gesto de Iglesias para cambiar en este sentido. 

3. Más poder para los círculos. En tercer lugar, la gran discusión en juego en Podemos tiene que ver con el "modelo organizativo". El sector errejonista, que hasta hace poco iba de la mano de los pablistas, defendía que Podemos tenía que convertirse en "una máquina de guerra electoral", en palabras del propio Errejón, quien también hablaba de que su partido "corre y se ata los cordones al mismo tiempo".

Con esa metáfora, el número dos se refería a que el partido tenía tanta prisa por enfrentarse a las contiendas electorales que descuidaba de alguna manera las mejoras en la organización interna. Como Podemos tenía tanto que correr, no podía atarse los cordones. Ahora, una vez superada la fase de peleas electorales, es tiempo de atarlos. Es decir, es el momento de resolver las disfunciones organizativas. Y, para ello, Echenique va a proponer darle una mayor relevancia interna a los círculos. Se trata, en suma, de acabar con la verticalidad en la toma de decisiones para generar un modelo más asambleario y, por ello, más cercano a los orígenes del partido morado.  

La reunión

Más allá de las propuestas concretas de Echenique, el Consejo Ciudadano estatal de este sábado se prevé como uno de los más tensos en la historia de Podemos. Tras la lucha interna en Madrid, con las dimisiones de diez dirigentes cercanos a Errejón, se desencadenó una pelea en la dirección nacional que acabó con la destitución fulminante de Sergio Pascual, mano derecha de Errejón. Este último ya ha dicho públicamente que no comparte esta decisión. Y ahora se espera que él y los suyos también se lo digan a Iglesias en la reunión de este sábado.