Discurso de investidura

Artur Mas intenta seducir a la CUP con medidas sociales

El 'president' despliega una batería de medidas de corte social para conseguir el voto de los anticapitalistas.

El presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas, al comienzo del debate de investidura

El presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas, al comienzo del debate de investidura Efe

El president en funciones de la Generalitat, Artur Mas, ha empezado este lunes su intento de convencer a los anticapitalistas de la CUP para que le voten en el pleno de investidura. El president ha recordado que un proceso como el actual no se puede hacer con un Gobierno en funciones y, en un claro guiño a la CUP, ha desplegado una serie de medidas de corte social que se llevarían a cabo durante los próximos 18 meses.

Muchas de las medidas planteadas por Mas son las que JxS y la CUP pactaron añadir el pasado jueves en el anexo de la propuesta rupturista. El president, sin embargo, las ha concretado y ampliado significativamente. Mas ha querido demostrar a la formación anticapitalista su compromiso con estas medidas y ha repetido en dos ocasiones que en este proceso "no sobra nadie".

Los 3 grandes ejes sociales de Mas

Las guiños de Mas hacia la CUP se han dividido en tres aspectos esenciales. El primero es el "plan de emergencia social". Esta propuesta prevé la inclusión de una "renta mínima garantizada", la "protección del derecho al habitaje", un "proyecto de ley de apoyo a las famílias" y un nuevo modelo sanitario "más inclusivo".

La segunda "gran causa" que ha mencionado Mas es la creación de más y mejor empleo. En este aspecto ha defendido planes de apoyo a las pymes y a los emprendedores así como la creación de un "ecosistema de innovación". El president ha defendido en este bloque la creación de un Banco Central de Cataluña, una Hacienda Propia y un plan para impulsar una ley contra el cambio climático.

La tercera prioridad esgrimida por Mas para agradar a la CUP ha sido la regeneración democrática. Sin mencionar la palabra "corrupción" en ninguna ocasión, el president ha reconocido la "falta de confianza" que tienen los ciudadanos respecto a las instituciones públicas y ha defendido la necesidad de que estas sean "claras y seguras, limpias y transparentes". Para mejorar este aspecto Mas ha propuesto la aprobación de una nueva ley electoral, la elaboración de un "libro blanco de la participación y la democracia", la redacción de un proyecto de ley de contratos del sector público y la confección de un sistema de "Gobierno abierto".

Legitimidad suficiente

"Las urnas han hablado y el resultado es claro", ha afirmado Mas al empezar su intervención. El president ha defendido la "legitimidad" que ha obtenido el Parlament para llevar a cabo una declaración de ruptura como la que se ha aprobado durante la mañana del lunes. "Nadie puede parar la voluntad de un pueblo que avanza hacia un futuro mejor", ha afirmado.

El president ha recordado que tanto en Canadá como en el Reino Unido se permitió un referéndum a pesar de que las formaciones independentistas obtuvieron porcentajes menores que los cosechados por el independentismo el 27-S. "En las democracias de calidad se adecuan o se construyen los marcos legales para dar salida a la voluntad de las urnas", ha afirmado. "En las pseudodemocracias se usa la fiscalía, la policía y los tribunales para frenar o abortar la voluntad popular".

El president ha insistido que la resolución aprobada esta mañana "no es una DUI" y ha asegurado que tiene la mano tendida para negociar con el Estado. A su vez, ha afirmado que sí habrá un referéndum de aquí 18 meses, cuando se vote sobre la nueva constitución catalana.

Presión a la CUP

A pesar de lo guiños a la formación asamblearia, Mas ha querido trasladar la presión al partido liderado por Antonio Baños. "De la mayoría depende que no haya bloqueo ni pérdida de tiempo para iniciar el proceso que nos tiene que llevar al Estado catalán", ha explicado el president. "Sin investidura no hay Gobierno y entonces el proceso queda encallado. Al menos, durante un tiempo".

La CUP, sin embargo, no se ha movido de su posición y ha asegurado que mantiene su negativa a investir a Mas. El número 5 de la formación, Albert Botran, ha afirmado que el discurso de Mas les ha parecido "insuficiente" y ha asegurado que no les ha sorprendido, ya que todo lo mencionado estaba previsto en el programa de JxS.

Botran ha celebrado algunos "elementos positivos" del discurso pero ha reprochado a Mas la falta de autocrítica en su discurso. "Ha habido una ausencia clamorosa de la autocrítica necesaria en el capítulo de la corrupción", ha afirmado Botran, que también ha reprochado a Mas que no reconociera el papel que jugó CDC al frente de los recortes sociales.