ELECCIONES GENERALES

Por qué todos los partidos suspenden en transparencia

Los mejor parados, el PSOE, Podemos y UPyD, según +Democracia. El PP saca la peor nota entre los partidos nacionales: un 0,9.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera.

Ninguno se salva. Todos los partidos políticos suspenden en sus propuestas electorales de transparencia y regeneración democrática. Así lo considera la organización ciudadana +Democracia, que ha analizado los programas de 12 formaciones políticas deteniéndose en 50 indicadores sobre calidad democrática. La conclusión es clara: de los cuatro partidos con opción de gobernar España, ninguno supera el 5. El mejor parado, aunque también suspende, es el PSOE -que obtiene un 4,3-, seguido de Podemos (4,1), Ciudadanos (2,1) y el PP (0,9).

La corrupción es la segunda preocupación entre los españoles, según el CIS. ¿Por qué los partidos que concurren a las elecciones generales del 20-D no aprueban en su lucha? Aquí algunas claves:

1. Buenas intenciones, poca concreción

El principal problema que observa el estudio es que los partidos precisan poco sus propuestas, a pesar de las acertadas valoraciones sobre la situación actual. El informe aplaude los “solemnes diagnósticos que todos los partidos realizan en sus programas sobre la necesidad de luchar contra la corrupción o incrementar la transparencia”, pero echa en cara que estas proclamas regeneracionistas “apenas se reflejan en medidas concretas” y, en cambio, abundan “las promesas de difusos planes de mejora”.

A +Democracia le preocupa que unas iniciativas “tan genéricas” puedan difuminar la posibilidad de “exigir y verificar que los programas se cumplen” y que, por tanto, la acción legislativa pueda caer en la “improvisación”, o “incluso en medidas contrarias al interés colectivo”.

2. La democracia interna, una asignatura pendiente

El estudio se divide en cuatro bloques temáticos: partidos políticos y sistema electoral, lucha contra la corrupción, transparencia y ampliación de la democracia. Las peores calificaciones se conceden en el apartado de democracia interna: la media es de 1,7, “ciertamente pobre”.

En este capítulo, el estudio tiene en cuenta si los partidos recogen el compromiso de exigir por ley que los cabeza de lista sean elegidos por primaria, si son partidarios de las listas paritarias o si proponen un cambio del sistema electoral para mejorar la proporcional. El único partido que aprueba en el apartado de democracia interna es Ciudadanos, con un 5 raspado. El equipo de Albert Rivera se desmarca de la media porque exige que las cuentas del partido se auditen por una empresa independiente o por pedir que las reglas de financiación de las fundaciones de los partidos sean tan estrictas como las que se aplican a los propios partidos. El último por la cola es el PP, con un 0.

3. ¿En qué despunta cada partido?

Si Ciudadanos destaca por prometer una mayor democracia, el PSOE encabeza en sus medidas para luchar contra la corrupción (5,1). Los socialistas llevan en su programa la prohibición de regalos e invitaciones para cargos públicos.

Podemos lidera el ránking en otros dos apartados: transparencia, con un 5,1, y ampliación de la democracia, con un 7. La formación capitaneada por Pablo Iglesias es la que “más detalla cuestiones como la restricción de los contratos públicos mediante procedimiento negociado o el desarrollo de la ley de transparencia”. Asimismo, “sobresale por exigir restringir los puestos de libre designación o la regulación de la rendición de cuentas del Gobierno ante las Cortes y la ciudadanía”.

4. El PP no aprueba en nada

Quienes no han hecho bien los deberes son los populares de Mariano Rajoy. Son el único partido con posibilidad de gobernar que no supera el 5 en ninguna sección.

Si en general las puntuaciones son pésimas, PSOE, Ciudadanos y Podemos al menos aprueban en determinadas materias. El PP, no: 0 en propuestas para mejorar el sistema electoral; 1,1 en lucha contra la corrupción; 0,8 en transparencia; y un 2,0 en ampliación de la democracia. Con esos registros, obtiene un 0,9 de media.

5. Los partidos autonómicos, peor nota

Las notas más bajas se las llevan los partidos de ámbito regional. Si la media para los partidos con representación en el conjunto de España se sitúa en el 2,7, la de los partidos autonómicos alcanza un triste 1. Sólo el Bloque Nacionalista Galego (2,6) y Unió (1,3) superan la media, y los peor parados son el Partido Nacionalista Vasco y Coalición Canaria, a quien el estudio les da un 0,3, por debajo incluso del 0,9 del Partido Popular. ERC y Democracia i Llibertad tampoco están para tirar cohetes: obtienen un 0,8.

La razón para que los partidos locales no incluyan en sus programas electorales medidas pro transparencia y anticorrupción es porque concentran sus propuestas en cuestiones territoriales. Es decir, muestran menor preocupación por regenerar el sistema.

6. Sólo se valoran los programas

Aunque los distintos candidatos prometan una y otra vez en sus mítines -es decir, verbalmente- que van a acabar con la corrupción de una vez por todas, el estudio no tiene en cuenta lo expresado oralmente. Sólo se analiza lo escrito en el programa electoral.

+Democracia, en un proyecto coordinado por Víctor Gómez Frías, Eduard Güell e Inmaculada Ranera, quiere poner de manifiesto la “escasa relevancia que el debate programático tiene ante los comicios”. Su objetivo con este informe es que los partidos no bajen la guardia y que los ciudadanos sean más exigentes.

7. ¿+Democracia, demasiado exigente?

Las puntuaciones que otorga +Democracia chocan con las 'notazas' que Transparencia Internacional (TI) 'regaló' a finales de abril de este año. Entonces, UPyD, PSOE y Ciudadanos obtuvieron la máxima puntuación posible: diez sobre diez. TI tuvo en cuenta otros criterios y valoró también las promesas y declaraciones de los candidatos y partidos, aunque no se hubieran concretado en un programa.

En aquel informe, ninguna formación salía mal parada: el PP sacó un notable alto (8). +Democracia pone ahora el listón más alto, si bien explica que “no pretende que su referencial de propuestas de regeneración democrática sea el único válido”.