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Pau Gasol: "Me da miedo el Zika, no la selección de Estados Unidos"

EL ESPAÑOL habla con el mejor jugador nacional de baloncesto de la historia para conocer sus impresiones sobre los Juegos de Río, cuartos de su carrera tras valorar no disputarlos por el virus.

Pau Gasol (Barcelona, 1980) es uno de los mejores deportistas a nivel español y mundial no sólo en el fondo, sino también en la forma. Mejor dicho, en las formas, ya que es la paciencia personificada. Recibe a EL ESPAÑOL agotado tras una rueda de prensa a la que han seguido multitud de entrevistas en una de las sedes del Banco Popular, patrocinador suyo, en Madrid. Sin embargo, lo hace con su mejor sonrisa y dispuesto a responder a todas nuestras preguntas.

Gasol se muestra sereno, como acostumbra. Acaba de anunciar que está planteándose no acudir a los Juegos Olímpicos de Río debido a la amenaza sanitaria del virus Zika, pero el alarmismo se lo deja a otros. Como demuestra el hecho de que finalmente acudirá a Brasil. Es muy consciente de que las sentencias de un personaje reconocido como él nunca son necias, sino lo suficientemente medidas como para curar la sordera de cualquier oído. Aunque se tengan muy pocas ganas de escuchar. Por eso, ha estado a punto de anteponer su salud, la de los suyos y la de otros deportistas a cualquier cosa. Incluido su amado baloncesto.

¿Qué le da más miedo: el Zika o la selección de Estados Unidos?

A mí me da miedo lo que pueda atentar contra mi salud, no un equipo de baloncesto por muy potente que sea.

Chris Paul, Kobe Bryant, John Wall, Blake Griffin, Anthony Davis… Con bajas así, ¿los yankees son más batibles?

No lo sé. Hace dos años también tenían una serie de ausencias importantes y se llevaron el Mundial con bastante facilidad.

En el grupo olímpico de España, habrá dos rivales por encima del resto (Lituania, Nigeria y otro equipo procedente del Preolímpico). Primero, Brasil, en un partido que quizá les traiga malos recuerdos por la polvareda que levantó su último enfrentamiento en Londres…

Será difícil, porque es la selección anfitriona y en casa van a ser más peligrosos. Un equipo potente, sin duda.

Además, se medirán contra otra generación dorada que apura su final, la de Argentina. ¿Quizá será un encuentro más especial por este motivo?

En los años en los que hemos coincidido con ellos, Argentina siempre ha sido una de las selecciones más difíciles de ganar del mundo. Siempre han jugado a un gran nivel y fueron capaces de ganar los Juegos en 2004. Siempre es un equipo potente, aunque maduro y experto. Veremos qué jugadores jóvenes participan con ellos. Siempre son una selección a respetar y con la que habrá que competir al máximo para ganar.

¿Todo lo que no sea tocar medalla en Río resultará un fracaso para ustedes?

Depende de cómo vaya el campeonato. Nunca lo sabes. Somos un equipo ambicioso, tenemos el potencial y el talento como para serlo. Está claro que siempre quieres acabar arriba, pero no siempre se puede.

Después de que la FIBA haya levantado las sanciones a las federaciones europeas, ¿se demuestra que realmente era inviable pensar en unos Juegos o en un Eurobasket sin ustedes, Serbia, Grecia y compañía?

Sí, la verdad es que era impensable que selecciones del máximo nivel mundial en el deporte no estuvieran en los campeonatos más importantes. Yo lo veía más como una maniobra de negociación, como una amenaza por parte de la FIBA para conseguir ciertas cosas en retorno, y parece ser que así ha sido.

En Brasil será olímpico por cuarta vez, que se dice pronto. ¿Con qué momento se quedaría de Atenas, Pekín y Londres?

Los Juegos Olímpicos siempre son una experiencia única de vivir. Me quedaría con los momentos que comparto con mis compañeros y, sobre todo, con lo que transmitimos a la gente con nuestro equipo y con nuestra manera de actuar y de comportarnos dentro y fuera de la pista.

Supongo que para usted será muy especial cederle el testigo como abanderado de la delegación española a su buen amigo Rafa Nadal. ¿Qué se siente llevando la bandera de su país en una ceremonia de inauguración que ven millones de personas?

Es un sentimiento muy especial y difícil de describir. Te llena de orgullo, estás eufórico y las emociones son muy intensas. Cuando llevas la bandera de tu país, abres toda la expedición de deportistas, miras atrás y ves a todos tus compañeros animándote y estando ilusionados y felices por ti, es una sensación abrumadora.

Justo hace unos días se retiró Raúl López. ¿Quién diría que va a pasarlo peor con el adiós de los júniors de oro: ustedes mismos o los aficionados?

Creo que ambos. Para uno mismo, el dejar de hacer algo que te gusta y que te ha dado tanto es difícil. Pero, a nivel de afición, dejas de disfrutar de un jugador o de varios jugadores de un talento especial, a los que quizá has crecido viendo, que te han dado alegrías y con los que has compartido momentos bonitos.

Por último, la concentración con el equipo nacional empieza el 1 de julio, justo cuando arranca el mercado de agentes libres en la NBA. ¿Tiene intención de resolver su futuro antes de competir en Río?

Va a tener que ser durante la preparación para los Juegos. Esperemos que así sea, que pueda decidir mi futuro sin prisa, pero lo antes posible.