Operación Lava Jato

La elección de Río para los Juegos de 2016, bajo sospecha

La fiscalía francesa, tirando del hilo del escándalo de dopaje en la IAAF, ha comenzado una investigación paralela sobre un posible tráfico de influencias tanto en Río como en Tokio 2020.

Lula, junto a Carlos Nuzman y Pele, el día de la elección de Río 2016 en Copenhague.

Lula, junto a Carlos Nuzman y Pele, el día de la elección de Río 2016 en Copenhague. Getty Images

Los Mundiales de fútbol de 2018 y 2022 en Qatar y Rusia. El Mundial de Atletismo de este mismo año en Eugene, Estados Unidos, junto a la sede de Nike. Los casos de amaños en el tenis. Los escándalos de ocultación de casos de dopaje tanto en la UCI como en la IAAF. Y ahora los Juegos Olímpicos.

La fiscalía francesa ha decidido extender sus pesquisas sobre la corrupción en el seno de la federación internacional de atletismo (IAAF) a la concesión de las sedes de los Juegos de 2016 y 2020 como una continuación de las investigaciones en torno a la figura de Lamine Diak, ex presidente de la IAAF, y su hijo Papa Massata Diack.

Según anunció el ministro de deportes francés, Thierry Braillard, en una entrevista con la emisora de radio France Info, se trata de una investigación sobre un posible tráfico de influencias que no sólo afectaría a la candidatura de  Río para 2016 sino también a la de Tokio y los Juegos Olímpicos de 2020.

De acuerdo a las pesquisas del juez anticorrupción Renaud van Ruymbeke, Lamine Diak, al que ya imputó el pasado noviembre por aceptar sobornos de la federación rusa de atletismo a cambio de ocultar positivo por dopaje, y su hijo habrían sido los intermediarios entre las ciudades candidatas y diversos miembros del Comité Olímpico Internacional (COI) con la intención de dirigir su voto.

Unas sospechas que, en el caso de Río de Janeiro, se dirigirían directamente a Carlos Arthur Nuzman, presidente de la candidatura paulista a los Juegos de 2016 y, de forma a especial, a Lula da Silva, en aquel entonces presidente de Brasil y gran figura mediática e impulsor de la candidatura brasileña, hoy en prisión a consecuencia del caso Petrobras.

En cualquier caso, Braillard quiso desmarcar a la actual directiva del COI de todo posible amaño en la elección de las dos últimas sedes olímpicas. De hecho, París es una de las candidatas más fuertes para la elección de 2024: "Bajo la autoridad de Thomas Bach (su presidente), el COI quiere que las cosas sean transparentes. Y en todo caso, sepan que la candidatura de París responderá a todos los criterios porque a ese respecto queremos ser ejemplares".