Una película de terror.

Una película de terror.

Cultura CRÍTICA DE CINE

¿Quién dijo que ya no se hace buen cine de terror?

Las mejores películas de miedo de los últimos años

6 mayo, 2024 20:01

Entre jumpscares e innecesarios remakes y reboots como recurso fácil de facturación, lo cierto es que el cine de terror ha gozado de mejor percepción por parte del público en otras épocas, especialmente en la gloriosa década de los setenta. La inmensa y -casi- eterna oferta de las plataformas audiovisuales ha logrado que nos abrumemos y que quizás no podamos valorar el estado del género (y de sus subgéneros) con objetividad. Sin embargo, (y a pesar del tópico) lo cierto es que si tomamos algo de distancia podemos dilucidar y luego comprobar con creces que el cine de terror no solo no está en un mal momento, sino que nos está ofreciendo largometrajes muy lúcidos, valientes, subversivos, arriesgados y perfectamente pulidos.

Y es que hacer una afirmación muchas veces no la convierte en una realidad, es por ello que os dejamos con una serie de películas de reciente factura cuya calidad es excelente. Desde reinicios de clásicos a secuelas de franquicias de serie b, desde adaptaciones de novelas de éxito a propuestas creativas osadas cimentadas de manera brillante. Un listado de películas recientes que hay que correr a ver si sois amantes del terror y cualquiera de sus variables. ¿No acaba de pasar una sombra?

'La primera profecía' (Arkasha Stevenson, 2024)

Aunque muchas de las extensiones de las franquicias históricas de éxito suelen ser decepcionantes, lo cierto es que la precuela de la obra maestra 'La profecía', dirigida por el superdotado Richard Donner en 1976, no podía ser mejor. Arkasha Stevenson (uno de los talentos tras la magnífica 'Nuevo sabor a cereza' (2021)) se hacía cargo de contarnos el inicio de la fábula moderna del anticristo en una cinta que acababa siendo redonda. 'La primera profecía' es una película de terror (casi) perfecta, un ejercicio de oficio encomiable que no solo no incluye ninguno de los fuegos de artificio de los que tanto se abusa, sino que eleva a su realizadora a un lugar en el que tenemos (y debemos) estar pendientes de todo lo que se le encargue en el futuro.

'Cuando acecha la maldad' (Demián Rugna, 2023)

El argentino Demián Rugna nos entregaba una de las grandes sorpresas de los últimos tiempos en el cine de terror. Dos hombres de entorno rural descubren que alguien está a punto de dar a luz a un demonio. Lo que en inicio puede parecer una premisa más del género, acaba siendo una joya del mejor miedo contemporáneo, bebiendo especialmente del pasado. El terror psicológico y las vísceras y lo explícito se cohesionan en un largometraje frenético, desesperante y portentoso talento natural.

'Háblame' (Danny Philippou y Michael Philippou, 2022)

Una historia que podría sonar a manida: unos jóvenes que le cogen el gusto a hablar con espíritus acaba resultando en una de las mejores (e inesperadas) óperas primas de los últimos años. Los gemelos Philippou usan los tópicos del género en su favor, transformando el cliché en una herramienta moldeable, sorprendente e imprevisible. Y es que los dos hermanos australianos nos recuerdan al mejor M. Night Shyamalan, no en los giros finales marca de la casa, pero sí en cómo la cámara siempre está donde debe. Menos es más.

'Posesión infernal: El despertar' (Lee Cronin, 2023)

De nuevo una franquicia histórica de éxito que vuelve para bien, algo poco habitual. Lee Cronin reformulaba la saga de serie b de Sam Raimi (quizás serie z, al menos en la primera de ellas) y lo hacía en un inmenso placer culpable como hacía mucho que no veíamos. El deleite de los excesivo y de lo explícito hecho película en una cinta que también aprueba en el resto de cuestiones. 'Evil Dead' sigue siendo una de las pocas sagas de la historia del cine en la que todas sus entregas aprueban con creces. 'Posesión infernal: El despertar' no es más y mejor, es más de los mismo con otra historia y otro contexto. Y eso es formidable.

'Barbarian' (Zach Cregger, 2022)

Una premisa sencilla acaba convirtiendo a 'Barbarian' en una pequeña obra maestra. Un ejercicio contenido de cine que acaba explotando en una cinta imponente, osada y puntualmente subversiva. Zach Cregger, cuya filmografía anterior no era especialmente llamativa, firma (y filma) 102 minutos de terror opresivo y demuestra una subrayable habilidad para el cine opresivo en distintas variables. Absolutamente recomendable.

'Nefarious: Cuando habla el diablo' (Chuck Konzelman y Cary Solomon, 2023)

Un psicólogo debe evaluar el estado mental de un asesino en serie que va a ser ejecutado y, para sorpresa del especialista, el criminal asegura ser un diablo. Chuck Konzelman y Gary Solomon adaptan la novela de Steve Deace en una película tan interesante y bien escrita como decepcionante para los que busquen sangre, vísceras o almas en pena. Una cinta absorbente y uno de los mejores retratos de Satanás, Luzbel, Lucifer y su mitología que jamás se haya rodado.

Pearl (Ti West, 2022)

Junto a otros como James Wan, Ti West ha sido uno de los responsables de mantener el buen cine de terror a flote en los últimos años, con una ecléctica y orgánica mezcla entre comercialidad, talento y oficio e historias naturalmente sugerentes. La precuela de 'X', creada por Mia Goth (también protagonista) y el propio West, es una hipnótica valentía que narra la humanidad y la deshumanidad como pocas películas. Las aspiraciones vitales y la hemoglobina, la sutileza y la brutalidad en la enésima muestra de la perspicacia de West.

Black Phone (Scott Derrickson, 2021)

Aunque mucha gente oyó hablar del californiano Scott Derrickson con 'Dr. Strange' (2016) -cuando Marvel aún hacía buenas películas-, lo cierto es que el tipo ya había demostrado su inusual solvencia en el mejor cine de terror con 'Sinister' (2012) o la -para bien- inesperada 'El exorcismo de Emily Rose' (2005). En 'Black Phone', Derrickson se suma a los inmensos valores agregados de Joe Hill (hijo de Stephen King) y Ethan Hawke en 'Black Phone', una película con numerosas virtudes entre las que destaca una logradísima atmósfera que nos retrotrae de manera digna al mejor cine de terror de los setenta y los ochenta y, de camino, crea un intento de personaje distintivo y potencialmente franquiciable tal como echábamos de menos.