SFT es el acrónimo de Solo Female Travelers: mujeres que viajan solas, en español. Lo que hace una década era una rareza casi inimaginable hoy es una de las grandes tendencias en el mundo del viaje. Tanto, que está transformando la industria turística y así lo confirman cifras arrojadas por informes recientes.
Los viajes en solitario realizados por mujeres han experimentado un crecimiento cercano al 20% interanual, entre 2024 y 2025, llegando a representar casi el 40% del total mundialde solo travelers.
Incluso ONU Turismo ha identificado este segmento como un grupo de alto valor añadido ya que se trata de perfiles que priorizan la seguridad, el bienestar, la calidad y la autenticidad sobre el turismo de masas.
El contacto íntimo con la naturaleza es una de las experiencias más demandadas.
Público intergeneracional y diverso
Olvídate del cliché de la mochilera que recorría el Sudeste Asiático al finalizar sus estudios. El perfil ha evolucionado e integrado a mujeres de edad avanzada, profesionales, madres que buscan una pausa reparadora o jubiladas que priorizan un tiempo de descubrimiento para sí mismas.
El turismo de aventuras, tradicionalmente asociado al hombre, es un nuevo territorio para las SFT.
También sus intereses se han sofisticado y comparten una pasión por viajar que va más allá del hecho de visitar nuevos lugares. Su exigencia es mayor: vivir experiencias transformadoras. De ahí que operadores y hoteles estén rediseñando sus estrategias. De esta manera, plantean packs sin recargos por realizar experiencias de forma privada o por ocupación individual de las habitaciones.
Destinos tan diversos como ellas
Las WTS huyen de los itinerarios rígidos y de los países saturados turísticamente. La mayor demanda se centra en el turismo de bienestar, la inmersión cultural y la conexión genuina con el entorno local. Buscan destinos donde la seguridad esté garantizada y donde haya espacios de encuentro que les aporten valor.
Buscar el equilibrio, disfrutar de tiempo propio o desarrollar nuevos intereses son sus principales motivaciones de viaje.
Una curiosidad: se ha producido un aumento de las comunidades digitales y grupos de viajes femeninos o redes especializadas, donde la sororidad digital permite compartir consejos y experiencias antes de aterrizar en el destino.
