Tal vez lo primero que sorprenda sea la animada canción local con la que parte del personal nos recibe nada más poner los pies en Royal Livingstone Victoria Falls Zambia Hotel by Anantara. Quizás lo que más capte nuestra atención, sin embargo, sea encontrarnos cara a cara con una esbelta jirafa caminando a sus anchas por los jardines del resort.
Es más, no hay duda de que nos sorprenderemos sobremanera al observar cómo una familia de simpáticos babuinos aparece, cuando menos lo esperamos, saltando alegremente de árbol en árbol sobre nuestras cabezas.
Pero, si hay algo claro, es que este exclusivo alojamiento cuenta con un elemento incomparable que lo diferencia del resto de hoteles del mundo —y que, sin duda, nos hará vibrar de emoción—: su ubicación.
Los alrededores del hotel en Zambia.
Porque el Royal Livingstone Victoria Falls Zambia Hotel by Anantara se despliega, nada más y nada menos, que a los pies del río Zambeze, en el Parque Nacional Mosi-oa-Tunya y a dos pasos de las propias cataratas que le dan nombre.
Sí, ese lugar que los locales describieron al propio Livingstone, allá por 1855 y justo antes de que las contemplara por vez primera, como "el humo que truena".
Hoy, la elegida como una de las 7 Maravillas Naturales del Mundo se encuentra accesible para todos aquellos huéspedes de este lujoso hotel de manera gratuita e ilimitada, sea cual sea la hora del día. ¿Acaso se puede pedir más? Pues sí, pidamos.
Lujo en mayúsculas
Spa del Royal Livingstone Hotel by Anantara_Anantara.
La manera en la que el Royal Livingstone Victoria Falls Zambia Hotel by Anantara redefine el lujo africano es, simplemente, sublime. Sus estancias ofrecen una mezcla perfecta de elegancia colonial y comodidades modernas, abrazando sus cinco estrellas como pocos lugares saben hacerlo.
En total, 173 habitaciones y suites distribuidas en varias categorías conforman su amplia oferta: pocos goces hay mayores que descansar en una de sus acogedoras habitaciones, todas decoradas con toques de inspiración victoriana, terraza privada y vistas al río.
Asomarse cada amanecer al Zambeze significa disfrutar de un espectáculo deslumbrante: el horizonte iluminado, el rugir de los hipopótamos y el saber que nos hallamos en un lugar único en el mundo.
Pero existen otras muchas formas de disfrutar de este exclusivo icono del hospitality, el único problema —¡y bendito problema!— será por cuál de todas sus propuestas empezar.
La piscina del Royal Livingstone Hotel by Anantara, con una cebra delante.
Una de las opciones es enfundarnos el bañador y acercarnos hasta la amplia piscina del resort, que se extiende junto a la orilla del Zambeze y en la que podremos dejar que las horas pasen, cóctel y libro en mano, mientras practicamos el vuelta y vuelta —remojón incluido— bajo el sol.
Alrededor, cebras, impalas y los ya mencionados monos y jirafas en libertad nos recordarán, a cada segundo, que nos encontramos en el Parque Nacional Mosi-oa-Tunya , o lo que es lo mismo: en el puro corazón de África.
La terraza de unas de las habitaciones del Royal Livingstone Hotel by Anantara.
El goce de sentarse a la mesa
En este pequeño paraíso saben que no hay mejor forma de completar un viaje que con su gastronomía, por eso nos dejamos conquistar por los sabores que se gestan en las cocinas de los cuatro restaurantes del hotel sin dudarlo un segundo.
Para ir abriendo boca, un cóctel de autor en la barra del The Travellers Bar, con su estética de safari africano plasmada en cada detalle. Después, un delicioso festín en el elegantísimo The Old Drift Restaurant, cuya carta abarca platillos de cocina internacional.
Más exótico resulta, eso sí, optar por una cena a la luz de las velas en Kubu, con la estampa —y el sonido— de las Victoria acompañando en la distancia. Mukini Boma aúna, en un animado espectáculo cultural, la música, las tradiciones y, por supuesto, un grill en el que se cocinan las más sabrosas carnes y pescados.
Para rematar la selección de ofertas con algo aún más exclusivo, el resort cuenta con una plataforma flotante sobre el río en la que, de manera privada, deleitarnos con un suculento desayuno –o almuerzo o cena—con las mejores vistas.
El desayuno junto al río en el Royal Livingstone Hotel by Anantara.
Que el ritmo no pare
Si algo saben en el Royal Livingstone Victoria Falls Zambia Hotel by Anantara es cómo hacer felices a sus huéspedes. Y lo logran gracias a una completa carta de experiencias que abarcan los exclusivos tratamientos de su spa.
Ubicado en unas coquetas cabañas a orillas del Zambeze, sus estimulantes tratamientos y sus atentas terapeutas invitan a desacelerar el ritmo y a conectar, tanto con la tierra en la que nos encontramos, como con nosotros mismos.
Un vuelo en ala delta a motor sobre las cataratas y el río Zambeze.
Lo de la adrenalina vendrá después, porque tampoco falta una dosis de aventura en este resort. El equipo de Anantara ofrece vuelos en helicóptero —o, mejor aún, en ala delta a motor— sobre las cataratas, safaris por los parques naturales cercanos, rafting en los rápidos del Zambeze o puenting desde los 111 metros del hermoso Victoria Falls Bridge.
Para las almas más tranquilas, una visita a la ciudad de Livingstone o, por qué no, un crucero al atardecer por el Zambeze mientras se contempla la vida salvaje en todo su esplendor.
Será ahí, con el cielo encendido en rojo y la estampa del África más auténtica ante nosotros, cuando entendamos que aquí, en este pedacito del universo, la tierra late de una manera especial.
