Cuando termina la competición y llegan unos días de descanso, Borja Iglesias siempre encuentra el mismo destino al que regresar. El delantero gallego mantiene un fuerte vínculo con Santiago de Compostela, la ciudad de 99.000 habitantes en la que nació y donde conserva una vivienda que refleja a la perfección su personalidad.
Lejos de la imagen habitual de muchos futbolistas de élite, el jugador apuesta por un hogar funcional, luminoso y sin excesos, donde conviven sus dos grandes pasiones fuera del fútbol: el café y la música.
La capital gallega ocupa un lugar muy especial en la vida del delantero del Celta de Vigo. Allí creció, mantiene buena parte de sus raíces familiares y sigue encontrando un refugio al que volver siempre que su calendario se lo permite.
Además de ser el destino final del Camino de Santiago, la ciudad destaca por su patrimonio histórico, su ambiente universitario y una gastronomía que la convierten en uno de los grandes atractivos del norte de España.
¿Cómo es la casa de Borja Iglesias?
Borja Iglesias ha dejado ver algunos rincones de su vivienda tanto en sus redes sociales como en un vídeo grabado junto al periodista Rodrigo Fáez. Gracias a esas imágenes es posible conocer un hogar muy diferente al que suele asociarse a las grandes estrellas del fútbol.
Nada de mansiones repletas de lujos, piscinas infinitas o enormes gimnasios privados. El futbolista apuesta por una vivienda moderna, acogedora y muy personal, donde prima la comodidad sobre la ostentación.
La zona principal reúne salón y cocina en un mismo espacio abierto. Los techos altos y los grandes ventanales permiten que la luz natural inunde toda la estancia, reforzando la sensación de amplitud.
La cocina, de estilo contemporáneo, combina muebles de madera oscura con una encimera negra y una amplia isla central que aporta espacio tanto para cocinar como para almacenar.
Uno de los rincones más especiales para el delantero es el dedicado al café. Durante la conversación con Rodrigo Fáez explicó que incluso realizó un curso de barista en Alemania para aprender distintas técnicas de preparación. En casa dispone de una cafetera de alta gama y del equipamiento necesario para elaborar café de especialidad.
El salón también deja entrever sus aficiones. Las estanterías están repletas de cómics, libros, discos y objetos de colección, junto a medallas y recuerdos acumulados durante su carrera deportiva.
Otro de los espacios que más llama la atención es el vestidor, donde guarda una colección de más de 300 camisetas de fútbol reunidas a lo largo de los años.
La música también tiene un papel importante en su día a día. En la vivienda cuenta con una mesa de mezclas desde la que dedica parte de su tiempo libre a otra de sus grandes aficiones.
Así es Santiago, el refugio de Borja Iglesias
Santiago de Compostela es una de las ciudades con mayor riqueza histórica de España. Su principal emblema es la Catedral, considerada una de las grandes obras del románico europeo y meta de millones de peregrinos procedentes de todo el mundo.
Sin embargo, la capital gallega ofrece mucho más allá del Camino de Santiago. Su casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad, invita a recorrer calles empedradas, soportales, plazas centenarias y edificios que conservan intacto el carácter medieval de la ciudad
El centro histórico de Santiago de Compostela, también conocido como la Zona Vella, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985.
Entre los lugares más representativos destacan las plazas del Obradoiro, Cervantes, Platerías y la Quintana, además de edificios históricos como la Iglesia de Santa María Salomé, el Pazo do Marqués de Santa Cruz o el Teatro Principal.
Quienes buscan naturaleza también encuentran numerosas alternativas. El paseo fluvial del río Sarela permite recorrer algunos de los rincones más tranquilos de la ciudad, mientras que la senda del río Sar atraviesa paisajes verdes durante cuatro kilómetros hasta llegar a la Colexiata de Santa María do Sar, famosa por las columnas inclinadas de su interior.
Otra visita imprescindible es el Monte Pedroso, uno de los mejores miradores para contemplar la panorámica de Santiago y la silueta de la Catedral sobresaliendo sobre los tejados del casco histórico.
A todo ello se suma una de las gastronomías más reconocidas de España, con productos del mar, carnes y recetas tradicionales que convierten cualquier visita en una experiencia también para el paladar.
No es extraño, por tanto, que Borja Iglesias siga encontrando en Santiago de Compostela el lugar perfecto para desconectar, reunirse con los suyos y regresar siempre que tiene ocasión.
