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Arturo Pérez-Reverte es uno de los escritores españoles más influyentes y leídos, además de ser miembro de la Real Academia Española (RAE). A lo largo de su vida ha ejercido como reportero de guerra antes de convertirse en un novelista de éxito.

Como académico de la RAE, es un firme defensor de la lengua española, y es de sobra conocido por ser un comentarista social muy directo e incluso polémico en sus columnas de prensa y las publicaciones que vierte en las redes sociales.

Cada vez que tiene la oportunidad, el célebre escritor español de 74 años nacido en Cartagena aprovecha para pasar unos días en una ciudad costera con playas y bodegas centenarias en la que amarrar su barco, su particular refugio para los días de desconexión.

El autor de Los perros duros no bailan, El maestro de esgrima y la saga del Capitán Alatriste, tiene su residencia principal en La Navata, una urbanización del municipio de Galapagar, en la Comunidad de Madrid, a unos 30 kilómetros de la capital.

Sin embargo, durante las vacaciones de verano y escapadas, disfruta de dos ciudades, ambas en la provincia de Cádiz, que son Sanlúcar de Barrameda, en la costa atlántica de Andalucía, y La Línea de la Concepción, frente a Gibraltar.

Playas y bodegas en Sanlúcar de Barrameda

Sanlúcar de Barrameda es una de las ciudades más emblemáticas del oeste andaluz, conocida entre otras cosas por sus playas, entre las que destacan la playa de Bajo de Guía, la de La Jara, la de Bonanza y las playas de La Calzada y Las Piletas.

Sin embargo, uno de los motivos por los que ha logrado conquistar a Arturo Pérez-Reverte tiene que ver con su tradición bodeguera, ya que se trata de una zona famosa por sus bodegas centenarias. De hecho, es una de las ciudades con mayor tradición vinícola de España, mundialmente famosa y conocida por su manzanilla.

Playas en Sanlúcar de Barrameda. iStock

Su casco urbano alberga auténticas bodegas centenarias que forman parte del tejido urbano y cultural de la ciudad. Es el caso de las Bodegas Barbadillo (fundada en 1821), Hidalgo-La Gitana (1792) o Delgado Zuleta (una de las más antiguas del Marco de Jerez).

Estas bodegas se caracterizan por sus naves de techos altos, diseñadas para favorecer la ventilación y la crianza biológica bajo velo de flor, tan característica de la manzanilla. Todo ello ha conseguido cautivar a un Arturo Pérez-Reverte que muestra su pasión por la historia, la literatura y los detalles cotidianos de la cultura española.

Es por ello por lo que el escritor ha encontrado en Sanlúcar de Barrameda un escenario perfecto para sus reflexiones, además de servir como inspiración para algunas de sus obras.

Por otro lado, el cartagenero disfruta del puerto de la ciudad, en la que el Guadalquivir permite la llegada de embarcaciones de diverso calado. No es raro que el escritor, amén de su afición por la náutica, tenga aquí su barco estacionado durante parte del año.

El refugio de Pérez-Reverte en Cádiz

Arturo Pérez-Reverte disfruta de sus escapadas en Sanlúcar de Barrameda, pero también lo hace en La Línea de la Concepción, en la otra punta de Cádiz, en este caso frente al Peñón de Gibraltar.

Esta ciudad es conocida, entre otras cosas, por su Playa de Santa Bárbara, una de las más emblemáticas de la zona por su ubicación y carga histórica, ya que tiene un carácter fronterizo por su proximidad a Gibraltar.

En este caso, a diferencia de Sanlúcar, que respira el Atlántico y el río, La Línea está más vinculada al Mediterráneo, contando con una relación más estrecha con Gibraltar. Además, tiene mucho que ofrecer al visitante, con secretos que muy pocos conocen.

El escritor español se siente especialmente atraído por La Línea de la Concepción por todos sus atractivos, entre los que se encuentran su paseo marítimo o las casas flotantes de Boat Haus situadas en el Puerto Deportivo Alcaidesa Marina. Se trata de casas barco que ofrecen vistas inigualables a España, Gibraltar y Marruecos, una experiencia única de la que disfrutar.

Su ambiente y rico patrimonio cultural, entre el que hay que hablar del Museo Cruz Herrera o la Iglesia del Carmen en la Atunara, se combina con sus amplias playas, de las que disfruta Arturo Pérez-Reverte, que aprovecha sus visitas para disfrutar de la tranquilidad de la costa y de la navegación.

Mucho más que dos destinos turísticos

Aunque Sanlúcar de Barrameda y La Línea de la Concepción son muy diferentes en su geografía, su historia y su ambiente, ambas comparten que son lugares en los que el mar, el tiempo y la cultura se encuentran en armonía.

Mientras que en Sanlúcar Arturo Pérez-Reverte encuentra la calma del río, la tradición de las bodegas y la belleza de las dunas atlánticas, en La Línea disfruta de las vistas al Peñón de Gibraltar, de la playa extensa y de la posibilidad de navegar en aguas más abiertas.

Para el escritor son mucho más que dos destinos turísticos, sino que son lugares que le sirven de inspiración y desconexión, en los que la escritura se mezcla con la navegación, la lectura y la historia con la vida cotidiana.

En definitiva, se trata de lugares en los que puede encontrar la paz necesaria para escribir, pensar y vivir, y por ello ambos lugares forman parte de su vida y de su obra.