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Con media España nevada y la otra deseando ponerse los esquíes es casi obligatorio ver qué puedes hacer en un destino de invierno. Y últimamente, lo que ha saltado a todos los planes es tomarte un cóctel o un champán en una terraza en mitad de la inmensidad del silencio que siempre va de la mano de la nieve.

De esta forma, los restaurantes après-ski han pasado de ser restaurantes en la montaña alrededor de una chimenea a elegantes terrazas y salas donde la excusa, casi, es ponerse unos esquíes y el mono de invierno.

Destinos ha hecho una selección de los más impresionantes que encontramos en las principales pistas españolas para quienes quieran sentarse allí después de un par de bajadas o para los que ni siquiera vayan a subir al teleférico.

La Terraza Boutique de Sarrios by Veuve Clicquot. E. E.

Veuve Clicquot Grand Valira y Formigal

Dos son los espacios que ha escogido una de las maison de champán más importantes de Francia, Veuve Clicquot, para llevar un trocito de su elegancia y lujo: Granvalira, con The Snow, y Formigal, con Terraza Boutique Sarrios.

La decoración y la oferta responden a la filosofía de disfrute de esta bebida y con una forma de conectar con la nieve y con la naturaleza que envuelve todo el espacio.

The Snow está ubicada en sector de El Tarter, junto a la pista Pi de Migdía, y es ideal para un descanso al mediodía ya que sólo abre de doce a cuatro de la tarde. Los colores de la marca, el naranja y el blanco, se funden con el exterior creando un ambiente cálido pese a las bajas temperaturas.

Sarrios está en el corazón del Valle de Izas y resulta accesible tanto a pie como con los esquíes. Las vistas desde su terraza son increíbles y la programación de música en directo recrea un ambiente único para disfrutar de la nieve desde otra perspectiva.

El Moët Winter Lounge de Baqueira-Beret E. E.

Moët&Chandon en Baqueira

En pleno Valle de Arán, Moët&Chandon también ha querido levantar su estandarte en mitad de la nieve con una terraza con vistas a las blanquísimas montañas. Todos los días hay sesiones de música en vivo con DJs muy reconocidos que elevan la temperatura a pesar de estar a 1.800 metros de altura.

Además, en el espacio interior de madera se puede disfrutar de un ambiente íntimo y una selección de platos que van desde las ostras y el sushi al jamón ibérico y el solomillo. Sin olvidar las célebres trufas de Oriol Balaguer.

El Roto en la estación de esquí de Formigal. E. E.

Roto en Formigal

El concepto ibicenco de fiesta se ha asentado en Formigal con Roto, un après-ski donde se mezcla la música con los cócteles y la diversión. Este local está ubicado en el Snö Hotel Formigal y con acceso directo desde las pistas, lo que ha hecho que se convierta en el epicentro de la movida en el Valle de Tena.

Cuenta con una terraza exterior climatizada y unas increíbles vistas al valle, sobre todo al atardecer, que se complementa con un restaurante interior perfecto para probar sabores propios del Pirineo aragonés.

También hay un espacio, el House Bar, pensado para que la fiesta dure hasta bien entrada la madrugada y donde los cócteles y la música son los reyes de la tarde y de la noche.

El Beso en Baqueira-Beret. E. E.

Beso en Baqueira-Beret

¿Qué hace un icónico concepto mediterráneo como Beso, nacido en Formentera, en plena montaña catalana? Hacernos un poquito más felices. Este espacio es uno de los más populares este año por su apuesta por la música y la gastronomía. Su concurrido tardeo ha hecho que se convierta en uno de los mejores sitios para dejar pasar las últimas horas del día.

Por dentro mantiene un interiorismo muy cálido y cuenta con su primer pop-up de café de especialidad, en colaboración con Café de Finca, que abre de ocho a doce de la mañana, y que es perfecto para quienes quieren ver los primeros rayos del día con una buena taza en la mano.

El restaurante de Cinco Jotas en Baqueira. E. E.

Cinco Jotas en Baqueira

La terraza de Cinco Jotas siempre ha sido un punto de encuentro para muchos esquiadores y acompañantes en la estación de Baqueira-Beret pero además, este año, se ha renovado el espacio con un diseño interior que refuerza su esencia de refugio alpino.

Entre materiales cálidos y las vistas a la nieve, la propuesta gastronómica sigue siendo uno de sus grandes protagonistas, con una carta que rinde homenaje al jamón Cinco Jotas de bellota 100% ibérico. También cuenta con platos de cuchara para quitar el frío en un segundo, pescados frescos, quesos con denominación de origen y carnes ibéricas de dehesa a la parrilla, como el secreto, la presa o la pluma, hechas en su famosa parrilla.