Valencia ha iniciado este martes la fase sancionadora de la nueva Ordenanza municipal de limpieza urbana y recogida de residuos.
Tras dos semanas de información y concienciación ciudadana, la Policía Local comenzará a imponer multas a quienes incumplan la norma municipal, que entró en vigor el pasado 15 de junio.
El periodo informativo, desarrollado entre el 1 y el 12 de octubre bajo el lema Una ciudad más limpia la hacemos todos ha servido para recordar a la ciudadanía las principales obligaciones en materia de limpieza y las consecuencias de las conductas que ensucian la vía pública.
A partir de este martes, los agentes pasarán a tramitar las correspondientes denuncias. Entre las infracciones contempladas se encuentra abandonar muebles y enseres en la calle, depositar residuos fuera de los contenedores o realizar necesidades fisiológicas en espacios públicos, comportamientos que pueden acarrear multas de hasta 3.000 euros.
La normativa también prevé sanciones de hasta 1.500 euros por arrojar colillas, chicles, papeles u otros residuos al suelo, así como por no recoger los excrementos de las mascotas o no limpiar la suciedad que generan los animales en la vía pública.
Los vecinos disponen de un servicio gratuito de recogida de muebles y enseres para evitar su abandono en las calles. Este servicio puede solicitarse a través del teléfono 010, de la página web municipal o de la aplicación del consistorio.
Con el inicio de la fase sancionadora, desde el Consistorio afirmaron que se busca reforzar el cumplimiento de la ordenanza y fomentar la colaboración ciudadana para mantener los espacios públicos en mejores condiciones.
Sanciones
La nueva ordenanza supone el endurecimiento de las infracciones en materia de limpieza y recogida de basura.
De esta manera, sanciona de 1.500 a 3.000 euros dejar basura dispersa o cualquier tipo de residuo en espacios públicos, así como realizar cualquier otra conducta que pueda ensuciar los espacios públicos o ir en detrimento de su higiene y aseo.
La misma cuantía para depositar en las papeleras los residuos no destinados a las mismas.
Abandonar residuos voluminosos y enseres en la vía pública fuera de los sistemas establecidos por el Ayuntamiento supone una multa de hasta 3.000 euros.
La amonestación por arrojar residuos de pequeño tamaño, tales como colillas, cáscaras, chicles, papeles o cualquier otro residuo de entidad similar sin utilizar las papeleras u otros elementos de mobiliario instalados y destinados específicamente para tal fin es de hasta 1.500 euros.
La nueva normativa también condena con de 750 a 3.000 euros escupir o satisfacer las necesidades fisiológicas sobre la vía pública u otros lugares no habilitados para ello.
Realizar pintadas y grafitis en las paredes de elementos protegidos patrimonialmente, según el catálogo del Ayuntamiento supone una multa de 1.500 a 3.000 euros.
