El plan del Ayuntamiento de Valencia para relanzar el emblemático edificio Veles e Vents como una subsede "de lujo" del Palacio de Congresos ha topado con un obstáculo.
La empresa gestora de la infraestructura se niega a devolver el inmueble y el Consistorio que dirige María José Catalá se ha visto obligado a acudir a los tribunales para exigir su desalojo.
El portavoz del Gobierno local, Juan Carlos Caballero, insistió este martes en reclamar la posesión del edificio frente al mar y aludió a un informe jurídico que señala que una nueva prórroga del contrato es "inviable".
El informe de los servicios jurídicos municipales, al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, rechaza esta posibilidad al entender que el contrato "no autoriza una nueva prórroga" al agotar el plazo máximo permitido.
Recuerda que, según la Ley 9/2017, de contratos del sector público, están excluidos de la misma los contratos de explotación de bienes patrimoniales, "así como los contratos de arrendamiento y demás negocios jurídicos análogos sobre bienes inmuebles, que tendrán siempre el carácter privado", por lo que afirma que "se regirán por la legislación patrimonial".
Indica que el acuerdo, suscrito en noviembre de 2015, contemplaba una duración inicial de 7 años, más un máximo de 3 años y medio en prórrogas. A esto, suma el tiempo en el que estuvo suspendido por las restricciones por la Covid-19 para determinar que el fin definitivo de la relación contractual era el 7 de septiembre de 2026.
El informe jurídico explica que la única vía para poder extender el alquiler era una petición del adjudicatario por un tiempo no superior a la mitad del plazo inicial, es decir, 3 años y medio, "siempre que el resultado de la explotación haga aconsejable dicha medida".
La empresa gestora solicitó acogerse a este excepción, pero el Ayuntamiento lo desestimó basándose en la jurisprudencia existente. La Asesoría señala que cuando las partes ya han acordado un régimen de duración en el propio contrato, esto es vinculante y elimina la posibilidad de la administración de otorgar más plazos extra.
En este contexto, afirma que la norma exige la convocatoria de una nueva licitación "con una duración más limitada en el tiempo" o bien una adjudicación directa "de carácter excepcional" y justificando "las circunstancias determinantes".
Desalojo
El Ayuntamiento de Valencia aprobó en la última junta de Gobierno Local acudir a la vía judicial para desalojar a los gestores del edificio de La Marina, algo que podría demorarse hasta dos años, según denunciaron fuentes municipales.
La resolución aprobada encarga a la Asesoría Jurídica Municipal que se ejerciten las acciones judiciales civiles procedentes para la recuperación de la plena posesión del inmueble y el desalojo de sus ocupantes, la UTE Rescorval, SL (Grupo La Sucursal) e Interpreta Cultural Projects, SL.
El consistorio subraya que el 27 de noviembre de 2015 el Consorcio Valencia 2007 formalizó un contrato de arrendamiento y explotación del edificio Veles e Vents, destinado a espacio polivalente de oferta cultural y gastronómica.
Tras las modificaciones subjetivas autorizadas, la parte arrendataria quedó constituida por la UTE Rescorval, SL (Grupo La Sucursal) e Interpreta Cultural Projects, SL.
El Ayuntamiento de Valencia se subrogó en la posición jurídica del Consorcio Valencia 2007 por acuerdo de la Junta de Gobierno Local de 5 de julio de 2024 y tomó posesión del edificio mediante acta de reversión de 31 de julio de 2024.
Por Resolución de 22 de octubre de 2025, se aprobó la adenda de la quinta prórroga, con vigencia desde el 1 de enero de 2026 hasta el 7 de septiembre de 2026.
Mediante una resolución de 19 de agosto de 2026, prosigue el consistorio, se desestimó la solicitud de la UTE para continuar "excepcional y transitoriamente" con la explotación más allá del 7 de septiembre de 2026.
Por ello, el Servicio de Patrimonio notificó a la UTE el 3 de septiembre de 2026 que la recepción del inmueble y la toma de posesión municipal se formalizarían el 7 de septiembre de 2026, requiriendo la entrega de llaves, documentación técnica y de mantenimiento, y la subsanación de los desperfectos advertidos en la inspección previa.
No obstante, el 7 de septiembre de 2026 se firmó por parte de los técnicos municipales el Acta de Recepción negativa, al no poder tomar posesión del edificio Veles e Vents por parte del Ayuntamiento y recuperar plenamente la disponibilidad del inmueble, "debido a la oposición y obstaculización material de acceso al edificio y la entrega de llaves del mismo", por parte la UTE.
Por su parte, en declaraciones a Europa Press, el gerente de Veles e Vents, Javier de Andrés, aseguró el pasado viernes que defenderán sus derechos.
Nuevo uso
El objetivo del Ayuntamiento es que este espacio, construido originalmente para la Copa América, se convierta en una infraestructura de utilidad pública orientada a la investigación y promoción de la gastronomía mediterránea, el turismo de congresos (MICE) y la innovación tecnológica.
Pretendía que, tras la ejecución de las obras de conservación y mejora necesarias, la gestión integral del Veles e Vents fuera asumida por el ente público empresarial Palacio de Congresos de Valencia.
Para ello, encargó al Servicio de Planeamiento que iniciara los trámites para elaborar, tramitar y aprobar una modificación puntual del Plan Especial de la Marina, y establecer el "uso dotacional público" como uso dominante de la parcela.
