La construcción de las casi 8.000 nuevas viviendas previstas para los próximos años en el sur de Valencia se traducirá en un aumento del tráfico en casi un 60%, con 20.400 coches más al día.
Así se desprende de un informe realizado por el Ayuntamiento de Valencia para definir la planta viaria de las conexiones de los desarrollos urbanísticos de la zona del Parc Central y del futuro bulevar García Lorca sobre el soterramiento de las vías del tren que dividen actualmente el sur de la ciudad.
En esta área hay, en diferentes fases administrativas, seis PAI que prevén la edificación de 7.820 inmuebles en el distrito de Jesús. Concretamente, son los planes de actuación de Parc Central (4.999 viviendas), San Marcelino (774), Camí Reial (568), Moncayo (194), Ingenieros (447) y Artilleros (838).
A estos hay que sumarles los tres PAI que afectan al distrito de Malilla, en el otro lado de las vías y que prevén la construcción de 816 viviendas.
El departamento de Movilidad del consistorio encargó un estudio para analizar cómo afectará este crecimiento urbanístico y el consiguiente aumento de la población en el tráfico de la ciudad, que se encuentra en algunos puntos, como la calle San Vicente o la carrera de Malilla, cerca de la saturación.
Este informe, que analiza el distrito de Jesús en relación con el futuro bulevar García Lorca, realiza un cálculo de la movilidad futura utilizando un modelo de simulación macro que analiza el comportamiento de 47 estratos.
Tráfico
Las proyecciones realizadas concluyen que los nuevos PAI generarán un incremento drástico en la presión sobre la red viaria, con un 58,3% de tráfico adicional.
Además, establecen que los viajes generados, es decir, aquellos que se originarán en la zona nueva pasarán de unos 53.400 diarios a unos 86.100. Se trata de un 62% más.
En cuanto a los denominados desplazamientos atraídos, o lo que es lo mismo, los que finalizarán en Jesús debido a las actividades o servicios que ofrece (escuelas, oficinas o centros comerciales, por ejemplo), las estimaciones prevén un crecimiento del 88%.
En términos absolutos, se pasará de los 45.700 viajes al día a más de 86.600.
Tráfico en Valencia
Por otra parte, se espera un incremento del 70% en los viajes de fuera del área metropolitana, que subirán de los 1.340 trayectos en la actualidad a más de 2.280.
Esto se traduce en más de 55.000 vehículos adicionales circulando por el sector analizado en el futuro, según determina el estudio, que para extraer esta conclusión ha tenido en cuenta el aumento que se espera del uso del transporte público.
La previsión es que el porcentaje de desplazamientos en vehículo privado descienda en 3,7 puntos porcentuales, lo que implicaría un total de 63.745 desplazamientos diarios en coche sobre un total de 172.750.
Para responder a cómo la ciudad puede absorber este impacto, el informe somete a prueba un total de 24 alternativas viarias combinando diferentes diseños de intersecciones, número de carriles y la inclusión o no de una conexión hacia la CV-400.
La conclusión principal de este análisis macro es que el bulevar García Lorca tiene un papel fundamental como "laminador" del tráfico.
Según estas simulaciones, la propuesta anterior, la del Corredor Verde, que contemplaba una vía para coches en cada sentido, generaría entre 5.400 y 8.000 vehículos diarios en busca de accesos o aparcamiento.
Además, alerta del colapso de la calle San Vicente, con atascos que superarían el 85% del tiempo total de viaje en la hora punta de la ciudad, de 8:00 a 9:00 horas.
Situación actual
La avenida Giorgeta (previamente a las obras) soporta unos 32.000 vehículos al día por sentido, mientras que la avenida Fernando Abril Martorell (Bulevar Sur) absorbe entre 27.000 y 32.000 vehículos diarios por sentido.
La de Ausiàs March presenta el mayor volumen global, con entre 28.000 y 47.000 coches diarios, dependiendo del tramo. Por la calle San Vicente circulan a diario unos 12.000 vehículos y la carrera de Malilla absorbe unos 6.000 por sentido.
Mediante modelos de simulación, el estudio mapea de dónde vienen y a dónde van. Determina que San Vicente actúa como la gran puerta de entrada para los residentes de los pueblos del sur (Benetússer, Sedaví, Catarroja, el eje de la CV-400) que se dirigen hacia el centro y la zona oeste de Valencia, así como al Hospital General.
Ausiàs March, por su parte, capta el flujo proveniente de la V-31 y de las zonas industriales de los pueblos del sur, distribuyéndolo hacia el centro y los barrios de la zona este de la capital.
