En el interior de la provincia de Valencia, entre las montañas de la Serra de Mariola, se encuentra Bocairent, uno de los municipios con mayor atractivo histórico de la Comunitat Valenciana. Su casco antiguo conserva el trazado medieval y permite descubrir buena parte de sus principales rincones a pie.
El municipio fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1975, un reconocimiento que pone en valor la singularidad de su patrimonio y la conservación de su entramado urbano. Pasear por sus calles supone adentrarse en un laberinto de piedra, escaleras, pequeñas plazas y viviendas construidas sobre la ladera.
Uno de los principales atractivos de Bocairent es precisamente su casco medieval. Sus calles estrechas y empinadas se adaptan al terreno y ofrecen diferentes perspectivas del municipio a medida que avanza el recorrido. El paseo permite descubrir rincones que mantienen buena parte de la arquitectura tradicional de la localidad.
Entre los puntos que pueden visitarse durante la ruta se encuentra la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, levantada sobre los restos de un antiguo castillo. El templo alberga además obras de arte y constituye uno de los edificios más destacados del conjunto histórico.
Otro de los lugares imprescindibles son las Covetes dels Moros, un conjunto de cuevas excavadas en la pared rocosa del Barranc de la Fos. Se trata de uno de los elementos más singulares del patrimonio de Bocairent y está formado por numerosas cavidades comunicadas entre sí.
Para descubrir el municipio existe también la denominada Ruta Mágica, un recorrido que permite bordear parte del barrio medieval y contemplar Bocairent desde diferentes puntos. El itinerario combina patrimonio, naturaleza y panorámicas sobre el entorno de la Serra de Mariola.
Casco antiguo
Uno de sus principales atractivos es su casco antiguo, principalmente por su característico aspecto marcado por sus casas apiñadas y sus calles al estilo árabe.
Además, la gran cantidad de fuentes y macetas con flores marcan el paseo, que conduce a alguna de las tres ermitas del casco antiguo: Sant Joan, Mare de Déu dels Desemparats y Mare de Déu d’Agost.
En general, lo más impresionante para el visitante es su arquitectura subterránea, como el monasterio rupestre. Se trata de un antiguo convento subterráneo excavado en la roca.
A la entrada se puede contemplar su techo esculpido a modo de molduras con gran precisión, diversas estancias comunicadas y una gran campana-respiradero que sale al exterior. El año 1700 se selló la cámara, construyéndose el segundo convento, para dar paso en 1902 a la actual edificación.
En la parte más alta está ubicada la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y su museo. También hay monumentos "importantes", como la plaza de toros más antigua de la Comunitat Valenciana, que está tallada en roca.
