El festival Medusa estrenó este viernes su 12a edición con un despliegue único: un impactante espectáculo de drones luminosos moviéndose a 120 metros de altura sobre el escenario principal, 'Apsaras', y que deslumbró a 50.000 personas.
Porque este 2026 se alza en Cullera un imponente templo asiático de 105 metros de ancho, 27 metros de alto y 120 toneladas de peso que evoca visualmente a Angkor Vat, la mayor estructura religiosa construida ubicada en el corazón de la selva en Camboya y uno de los tesoros arqueológicos más importantes del mundo.
El diseño de la estructura ha sido, además, el secreto mejor guardado del festival durante más de un año, revelado ayer con la apertura de puertas.
Según trasladó la organización, el proceso creativo ha durado 12 meses y ha implicado "un profundo estudio del mundo espiritual y cultural asiático, viajes de exploración in situ e hilar fino con la escenografía para evitar alusiones o representaciones de iconos sagrados que podrían ofender los sentimientos religiosos".
Así, la 12a edición se convierte en un viaje imaginario al universo de las mitologías hindú y budista.
La fantasía APSARAS mezcla elementos visuales y narrativos de ambas confesiones, donde están presentes las apsaras, ninfas celestiales y acuáticas de gran belleza y habilidad para la danza.
Imagen del escenario principal 'Apsaras' del festival Medusa 2026.
El hinduismo tiene como deidades supremas a Brahma, Vishnu y Shiva, y en un segundo nivel están Ganesha, Lakshmi y Krishna. El budismo, en cambio, no es una religión teísta. Carece de un dios creador, pero sí venera a seres iluminados o guías espirituales como Siddhartha o Amitabha.
En un gesto de respeto, el equipo creativo de Medusa ha evitado identificar o aludir a estas figuras sagradas tanto en el diseño de decorados como en el guion de la ceremonia audiovisual con drones, luces y fuegos artificiales que tuvo lugar este viernes y que seguirán este sábado y domingo a las 23:00.
Pero APSARAS sí recrea la atmósfera de misterio y la belleza de la arquitectura religiosa del Sureste asiático para sorprender a su público.
Un viaje espiritual
Integrantes del equipo de Medusa viajaron a Tailandia en septiembre de 2025 y completaron la ruta de los templos budistas del norte del país, en las ciudades de Chiang Mai y Chiang Rai, casi en la frontera con Laos y Myanmar.
La visita a santuarios emblemáticos como el Templo Blanco o el Templo Azul sirvió para recabar ideas y dibujar los primeros bocetos sobre el papel.
Angkor Vat, la inspiración de la que bebe el mainstage, es un monumento reconocido desde 1992 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Imagen del escenario principal 'Apsaras' del festival Medusa 2026.
Frente a este escenario llegarán a bailar más de 35.000 personas en las sesiones estrella de la cita, y será el centro de todas las miradas.
Aquí actuarán Wade, Miss Monique, HALŌ y Dimitri Vegas (viernes), Aarón Sevilla, James Hype, Alok y Steve Aoki (sábado); y Tiësto, Oliver Heldens y Timmy Trumpet (domingo).
El macroevento electrónico espera recibir a 180.000 personas en Cullera hasta el domingo.
Ceremonia de apertura
Un total de 250 drones sincronizados desde tierra mediante un sistema informático y señales inalámbricas dibujaron este viernes sobre el cielo de Cullera figuras inimaginables con luces LED multicolor, en combinación con fuegos artificiales.
El show, que corre a cargo de Umiles Group, repetirá el mismo pase el sábado 15 de agosto y domingo 16, también a las 23:00.
Medusa ya había acogido un espectáculo de drone light shows en las ediciones de 2023, 2024 y 2025, un instante seguido por decenas de miles de personas con los móviles en el aire.
Pero la ceremonia de 2026 introduce dos novedades: el uso de pirodrones, drones equipados con fuegos de artificio que se disparan desde el aire; y el despliegue de un sistema de pirotecnia horizontal que es canalizada mediante cables por encima de las cabezas de los asistentes, una técnica jamás usada en España.
Dada la magnitud del espectáculo y la proximidad al escenario principal -que durante el festival se convierte en un espacio aéreo segregado-, la operación se lleva a cabo en estrecha coordinación con la Guardia Civil.
Unas dos o tres horas antes del inicio, los 250 drones se posicionan en formación sobre una explanada ubicada detrás del escenario.
Desde una estación base, los técnicos programan de forma individual la trayectoria y el patrón de luces de cada unidad. Por seguridad, las aeronaves nunca sobrevuelan al público.
Por el escenario principal pasaron anoche figuras de la electrónica como los DJs Wade, Miss Monique, HALŌ y Dimitri Vegas.
Este sábado será el turno del Aarón Sevilla, James Hype, Alok y Steve Aoki; y domingo llegan Oliver Heldens, Timmy Trumpet y Tiësto, el artista más esperado tras más de 20 años sin actuar en Valencia.
