Las asociaciones de promotores musicales MusicaProCV y Promfest han lamentado que la cancelación del festival de Les Arts apenas unos minutos antes de la apertura de puertas supone "un duro golpe para la imagen de Valencia".
Entre otros, "para el público, para los profesionales de la cultura y para todo el tejido económico vinculado a la música en directo".
El sector considera que, más allá de las circunstancias concretas que han desembocado en esta situación, este episodio "debe servir para abrir una reflexión profunda sobre el modelo cultural que se quiere para la ciudad y sobre el papel que deben desempeñar las administraciones públicas en su desarrollo".
En un comunicado conjunto, las entidades han defendido que, "durante años, Valencia y la Comunitat Valenciana han trabajado para consolidarse como una ciudad abierta a la cultura, capaz de atraer grandes eventos musicales y de proyectar una imagen dinámica, creativa y contemporánea".
Sin embargo, los promotores han advertido que la cancelación de un festival de referencia nacional en el último momento "genera una enorme incertidumbre y proyecta una fragilidad que puede afectar a la confianza de artistas, promotores, empresas, patrocinadores y público".
Igualmente, han señalado que supone "una profunda decepción" para miles de personas que habían organizado viajes, reservas y planes personales para disfrutar de "uno de los acontecimientos culturales más relevantes del calendario valenciano".
En ese sentido, creen que "la confianza del público es uno de los activos más valiosos del ecosistema musical y debe ser protegida mediante una planificación rigurosa, una gestión eficiente y una visión estratégica compartida".
Perjuicios
Las asociaciones han puesto el foco en que "el impacto va mucho más allá de la experiencia de los asistentes".
Así, han recordado que "detrás de cada gran festival existe una extensa red de empresas proveedoras, profesionales técnicos, trabajadores culturales, personal auxiliar, servicios de hostelería, transporte y numerosos autónomos cuya actividad depende, en gran medida, de la celebración de estos eventos".
"La cancelación supone un perjuicio económico y laboral significativo para un sector que genera empleo, riqueza y oportunidades en nuestro territorio, como demuestran los estudios recientes de impacto económico de la música en directo reflejados en el Anuario de la Música en la Comunitat Valenciana", han expuesto.
En el estudio, tal y como precisan, se indica una aportación al PIB de cerca de 400 millones y más de 12.500 puestos de trabajo a tiempo completo anuales, "una cifra equivalente a la de otros sectores productivos, como el textil o el del mueble".
Del mismo modo, afirman que "los festivales son, además, mucho más que una propuesta de ocio".
Según argumentan, "son espacios de creación, encuentro, difusión cultural y desarrollo artístico". "Son herramientas de cohesión social y plataformas que conectan a los creadores con la ciudadanía".
Por tanto, los promotores de música y de festivales reiteran que "cuando un proyecto consolidado se debilita o desaparece, pierde el conjunto de la sociedad valenciana".
Marco de diálogo
Con todo lo anterior, el sector considera que "resulta imperativo y urgente impulsar un marco estable de diálogo y colaboración entre administraciones públicas, profesionales, promotores, asociaciones vecinales y ciudadanía".
"Valencia necesita una planificación a largo plazo que identifique espacios adecuados para la celebración de eventos musicales, que aporte seguridad jurídica a los organizadores y que permita anticipar y resolver conflictos antes de que se conviertan en crisis que dañen la imagen de la ciudad", reivindican.
"La música forma parte de la identidad contemporánea de Valencia. Es cultura, economía, turismo, empleo y proyección internacional", añaden.
Artistas
Muchos de los artistas que iban a actuar este sábado en el festival de Les Arts también lamentaron lo ocurrido en sus redes sociales.
La cantante Violeta expresó "mucha tristeza" al conocer la cancelación y trasladó su "cariño" a las personas que se habían desplazado para asistir.
También trasladó su "apoyo a los y las trabajadoras, técnicos, proveedores y artistas del festival que han dedicado meses de trabajo".
Dorian lanzó un mensaje de cariño y solidaridad hacia la organización, el público valenciano y los llegados desde otros lugares.
"Habría sido deseable que, aunque fuese por última vez, el festival llegara a realizarse con normalidad en este espacio tan emblemático, pero no ha podido ser", dijo.
Íñigo Quintero manifestó que lo sentía "de corazón" por todas las personas que iban a asistir.
Belén Aguilera compartió stories en las que anunciaba la cancelación "con todo el dolor de mi corazón" y avanzó que tiene "una fecha por confirmar de teatros en Valencia".
"Nos vemos por aquí en un tiempo, os quiero, perdón y gracias", señaló en sus historias de Instagram.
En la misma línea, Sienna mostró "una tristeza enorme", "frustración, impotencia y decepción" por no ver a su público.
Mientras, Carlos Sadness explicó que él y su equipo estaba "muy tristes" y se acercó al recinto para saludar a las personas que habían acudido a las inmediaciones.
